Gerson Beltrán Franco - gbeltran@larepublica.com.co Jueves, 15 de diciembre de 2016

Aclarando el hecho de que no son miembros del grupo guerrillero y que nunca han estado alzados en armas, Imelda Daza, Francisco Tolosa, Judith Maldonado, Jairo Rivera, Jairo Estrada y Pablo Cruz son los representantes de “Voces de Paz”, el partido político constituido para realizar veeduría a los acuerdos firmados entre el Gobierno y las Farc el pasado 24 de noviembre.

Este partido que servirá, en primera instancia, para ser representante de las Farc ante el Congreso para discutir los distintos proyectos de ley que vayan a debatir y estén planteados con referencia al acuerdo, no tendrá voto y será transitorio. 

Rivera, que representa a las juventudes dentro del grupo, señaló que este movimiento se creo porque “en el acuerdo de paz lo que hay entre el día 1 y el día 180 de la desmovilización es la posibilidad de que un grupo de ciudadanos en ejercicio se constituyan para ejercer una vocería con voz pero sin voto en el Congreso”.

En ese sentido, la próxima semana que inician las discusiones por la ley de amnistía se espera que los voceros hagan presencia en el Capitolio y aporten sus conocimientos en cada materia. 

La distribución será tres voceros para el Senado: Estrada,  Cruz y Maldonado, y los otros tres participarán en la Cámara de Representantes:  Daza, Tolosa y Rivera. Se debe destacar que dentro de este  grupo conformado en días recientes se encuentran abogados, economistas, profesores, líderes sociales, entre otros. Así las cosas, el camino jurídico para que las Farc tengan participación política empieza a tomar forma. 

Hernán Olano, director del departamento de Humanidades de la Universidad de la Sabana,  opinó que “los voceros, por no ser combatientes, pueden integrarse al Congreso solo hasta que se conozca completo el texto de la sentencia de la revisión del fast track y no únicamente el comunicado”.

 Por otro lado, señaló que algunos de los voceros son profesores de la Universidad Nacional y no se sabe aún si cuentan con licencia concedida por esa institución para ejercer otra función pública “y menos, política partidista activa”, dijo.

Cabe recordar que según el acuerdo finalizado, el proceso de dejación de las armas debe finalizar antes de que los miembros de las Farc manifiesten y registren formalmente ante el Consejo Nacional Electoral la decisión de su transformación en partido o movimiento político.

Ya a partir de ahí y entre la fecha del registro y el 19 de julio de 2026, el partido de la organización recibirá una suma equivalente al promedio que recibieron los partidos con personería jurídica para su funcionamiento en las elecciones previas a la firma del Acuerdo Final.

La opinión

Hernán olano
Director Departamento de Humanidades Universidad de la Sabana 
“Los voceros, al no ser combatientes, pueden integrarse al Congreso solo hasta que se conozca completo el texto de la sentencia de la revisión del fast track. La creación del movimiento está en el acuerdo”.