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Juliana Ramírez Prado - jramirez@larepublica.com.co Miércoles, 14 de diciembre de 2016

Sin embargo, la empresa que alcanza $6,5 billones en ingresos no se quedó quieta y se presentó a un segundo round en la Delegatura para la Propiedad Industrial. ¿El resultado? logró cambiar la opinión de la SIC y que esta negara el registro de marca que pretendía identificar la clase 19 de la Clasificación Internacional Niza, es decir materiales de construcción no metálicos, cementos, concretos y agregados. 

“Es evidente que a una primera impresión las marcas Cemento Patriota y Cementos UNO A, Agregados UNO A y Concretos UNO A, presentan similitudes estructurales, capaces de crear confusión en el  consumidor, en la medida que la marca solicitada reproduce el elemento diferenciador y sobre el cual recae la distintividad de las marcas anteriormente mencionadas, esto es la letra A y el número 1”, expresó Cementos Argos.

Mauricio Jaramillo, socio de Gómez Pinzón Zuleta y apoderado de Cementos Argos, también precisó ante la SIC que “al reemplazar la letra I por el número 1 señalándolo con amarillo junto con la letra A al final de la expresión Patriota, causa de inmediato una similitud palpable a primera impresión con las marcas previamente registradas Cemento Patriota y Cementos UNO A, Agregados UNO A, Concretos UNO A por Cementos Argos, donde la letra A y el número 1 constituyen el elemento diferenciador y distintivo de estos signos”.

Cuando la Delegatura para la Propiedad Industrial evaluó de nuevo el caso, determinó que  las marcas en conflicto eran similarmente confundibles y precede a revocar la primera la decisión que se había tomado. “Al apreciarlos en conjunto se ve que son visualmente similares, como quiera que el signo solicitado reproduce la construcción caprichosa de las marcas registradas “1A”, concluyó el delegado.

Jaramillo aseguró que “la decisión es acertada en la medida en que hace un análisis que va más allá de los elementos nominativos, que son los que generalmente prevalecen al momento de realizar un análisis de confundibilidad”. 

Sin embargo, Juan Carlos Uribe, socio de Triana, Uribe y Michelsen y apoderado de Productora de Cementos S.A.S. afirmó que la decisión de la SIC se aparta completamente de los criterios de comparación establecidos por parte de la doctrina y la jurisprudencia respecto al análisis de confundibilidad de las marcas.

“Al hacer la comparación entre los signos solicitados a registro de mi poderante y los previamente registrados, se decide desintegrar la estructura general de las marcas y hacer su examen de registrabilidad en las partes aisladas de cada una, sin ver a cada marca como un Todo invisible”, agregó Uribe. 

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