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Juliana Ramírez Prado - jramirez@larepublica.com.co miércoles, 29 de abril de 2015

Un comportamiento que no dista de la percepción de gestión en las gobernaciones en las que  Sergio Fajardo, de Antioquia, obtuvo una aprobación de 72%, mientras en el Atlántico, José Antonio Segebre alcanzó 68%.

En la encuesta, se muestra paradógico que si bien la mayoría de los paisas aprueba la gestión de su alcalde,  cuando se les preguntó si creían que las cosas estaban mejorando o empeorando, los encuestados tomaron posiciones polarizadas. Desde febrero, cuando la percepción positiva se ubicaba en 63%, el indicador cayó a 46% para abril; y de 29% de los encuestados que en el segundo mes del año consideraba que las cosas no estaban bien, el indicador pasó a  49%.

Lo anterior, para Enrique Serrano, docente  de Ciencia Política de la Universidad del Rosario, obedece a que existe una opinión que no visualiza un consenso claro porque los ciudadanos son muy críticos y sensibles frente a los temas particulares.

Lo mismo sucedió en Cali donde 42% de los encuestados consideraron que las cosas estaban mejorando, y 47%, empeorando. Estas posiciones medias no son evidentes en la capital del país donde solo 20% de los consultados es optimista sobre la situación o en Barranquilla donde a la misma pregunta 63% de los entrevistados respondieron que está mejorando.

Entre los que después de cuatro años no han logrado convencer con su administración se encuentran el alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, con una aprobación que apenas llega a 31% y Rodrigo Guerrero ,de Cali, con 45%.

Serrano explicó que “el problema con Bogotá es que viene con un deterioro  de alcaldías anteriores y la expectativa que generó Petro fue superior a lo que pudo realizar  con su capacidad de gestión”. Gallup Poll muestra que la alcaldía de la capital siempre ha tenido una desaprobación mayor, de hecho la mayor aprobación la obtuvo en la crisis de su Gobierno, cuando fue destituido.

Respecto a la capital del Valle, el docente puntualizó que Guerrero logró una buena gestión en sentido de que recuperó la administración y representa el comienzo de la transformación, pero eso la gente aún no lo percibe. “Lo anterior difiere de Medellín y Barranquilla, ciudades en reconstrucción donde sus cuentan con recursos, son administraciones más activas y tienen poblaciones fieles a sus regiones”, dijo.

Si bien los gobernadores de Antioquia y Santander  llevaron la delantera en cuanto a aprobación, sus pares en Atlántico (68%) y Valle del Cauca (63%) les siguieron de cerca.

Carlos Arias, docente de la Maestría en Comunicación Política de la Universidad Externado de Colombia, explicó que los ciudadanos siempre tienen más presente lo local que lo departamental, pues los alcaldes pueden obtener más fácil su reconocimiento con la entrega y evidencia de sus actuaciones ante los habitantes. 

Es decir, que si el ciudadano puede ver, tocar, sentir o se ve afectado por la gestión del gobernante lo va a ponderar más que si, a pesar de ser una buena gestión (honesta y bien planeada) solo se evidencia en cifras de resultado y no en hechos.

“No solo es  importante llevar a cabo las obras, sino tener una propuesta de comunicación que  informe  además de ejecución, sentido de ciudad”, dijo Arias.

Gestión del ejecutivo

Cuando se le preguntó a los encuestados si creían que las cosas en Colombia estaban mejorando o empeorando, seis de cada 10 personas consideró que el país no va por buen camino. De hecho es el segundo pico más alto de percepción negativa desde que Juan Manuel Santos es presidente.

Margarita Batlle, coordinadora de la línea de investigación de procesos políticos de la Facultad de Finanzas, Gobierno y Relaciones Internacionales de la Universidad Externado de  Colombia, asoció el pesimismo de  los colombianos, con “la fatiga de la gente con respecto al proceso de paz, pues se creyó que iba a ser mas rápido y finalmente hace un buen tiempo se está en negociaciones, no se concreta nada”.

A 38% de los ciudadanos que fueron consultados les preocupa el orden público y la economía cada vez menos, pues cayó desde el último resultado de 24%  a 16%. Una respuesta paradójica si se tiene en cuenta que a la pregunta específica sobre la economía 7 de cada diez contestaron que la situación estaba empeorando y solamente 2 que estaba mejorando.

“El problema de la seguridad del país ha empeorado, los atentados a oleoductos, inseguridad en carreteras, robos en las ciudades. Hay un elemento muy complejo porque hay un resurgir de  la guerrilla”, expresó Óscar  Medina docente de la Universidad Eafit.

Las opiniones

Carlos Arias
Docente de la Universidad E
xternado
“La mayoría de las primeras cinco ciudades vienen de administraciones que han sumado en vez de restar, es decir, han sido en alguna medida la continuación de una propuesta seria de planeación y ejecución de recursos públicos con concepto de ciudad y prueba de ello es el resultado en Barranquilla”.

Óscar Medina
Docente de la U
niversidad Eafit
“El problema de la seguridad del país ha empeorado, los atentados a oleoductos, inseguridad en carreteras y robos en las ciudades. Hay un elemento muy complejo porque hay un resurgir de  la guerrilla que está condicionando la seguridad en el campo. Es un deterioro real”.

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