Colprensa Viernes, 23 de diciembre de 2016

“Estamos en etapa de transición entre la Temporada de Lluvias y la Temporada Seca, por lo que se seguirán presentando lluvias en distintas regiones del país. No se debe bajar la guardia, pues existen zonas de suelos saturados, por lo que se pueden presentar deslizamientos de tierra”, comentó Carlos Iván Márquez.

Primero hizo un balance sobre lo que fue la segunda Temporada de Lluvias, en la cual, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) invirtió 18 mil millones de pesos, donde se descartó la posibilidad de un Fenómeno de la Niña en el inicio de 2017.
Esta temporada inició en el mes de septiembre y culminó a mediados de diciembre, pero las lluvias pueden permanecer en regiones como Chocó, Antioquia, Cauca, Nariño y Valle del Cauca, “por lo que hay que estar alertas con los deslizamientos o posibles crecientes súbitas de los ríos”, continuó el director de UNDGR.

Esta temporada de lluvias ayudó para recargar el déficit de agua que se tenía en algunas zonas como consecuencia de las sequías y el Fenómeno del Niño que impactó este año. “Hoy la Guajira tiene impacto positivo en los pozos que construimos. También en Magdalena, Cesar, Sucre, Córdoba y Atlántico. También activó la navegabilidad del Río Magdalena”.
Así mismo generó un impacto positivo en la agricultura al reanudar el tema productivo en cultivos de café y arroz, que fueron afectados por las sequías.

“Tuvimos una afectación del 70 por ciento menos a la temporada de lluvias anterior, lo que quiere decir que Colombia es cada vez menos vulnerable a las lluvias, y se debe a las obras de mitigación que se han construido, pues han sido más de 5300 obras que se han realizado en los últimos cinco años, aunque se vieron afectadas 49 mil familias. Esto hizo que tuviéramos una disminución de destinación de recursos de un 80 por ciento”, dijo Márquez.

Con respecto a otras temporadas, la atención en viviendas afectadas llegó al 56%, pero lo preocupante es que se incrementó el número de personas fallecidas en un 46%. “Es un tema de prevención, por lo que el llamado es para que la gente no se exponga en zonas de deslizamientos e inundación”.

Se presentaron 245 inundaciones, que es el número de eventos, de este tipo, más alto de los registros de la Ungrd. Le siguen los vendavales, los deslizamientos y las crecientes súbitas, para lo cual se movilizaron más de 700 toneladas de ayuda humanitaria y más de 15 mil personas trabajaron en la atención de emergencias.

ALERTAS SECAS

Con el comienzo de la Temporada Seca con sus fenómenos climáticos, con la escasez de  lluvias y los cambios de temperaturas que generan las heladas, tradicionales entre diciembre, enero y parte de febrero en zonas como el Altiplano Cundiboyacense.
Para Carlos Iván Márquez, “Se debe tener una máxima alerta en la generación de incendios forestales, que más del 90% son causados por la mano irresponsable del hombre, con un impacto fuerte. La temporada pasada tuvimos más de dos mil incendios registrados en 389 municipios, para lo cual se destinaron más de once mil millones de pesos“.

Para ello, se busca que la gente no arroje las colillas de los cigarrillos aún encendidas o los fósforos. Tampoco vidrios o botellas, por el efecto lupa, así como las fogatas o los globos que las personas suelen lanzar en estas festividades, así como la pólvora.

“Le hacemos un llamado a los alcaldes y las corporaciones autónomas, para que no permitan las llamadas ‘quemas controladas’, que son mal utilizadas para cultivos o para robarles a las selvas, como en el Chocó, espacios protegidos, lo cual es ilegal, por lo que llamamos a los alcaldes para que tomen las medidas de protección y policivas”, dijo el director de Ungrd.

Sierra Nevada de Santa Marta y su zona de influencia,  Catatumbo (Norte de Santander), el departamento de Boyacá, la Sierra de la Macarena, así como el Cesar, Huila y Chocó, son algunas de las partes del país donde se emite la alerta por la posible aparición de incendios forestales.

“La zona cercana a Villa de Leyva siempre es una zona de riesgo por incendios forestales por mal manejo de basuras y pirómanos. El fenómeno de los pirómanos en Boyacá siempre ha sido un factor reincidente”.

En cuanto al desabastecimiento del agua, con una temporada que se extenderá hasta el mes de marzo, Carlos Iván Márquez solicita, desde ya, activar el uso racional del agua y el ahorro del líquido. “Activar cada municipio los planes de contingencia de sus acueductos”.
También hizo un llamado para que se activen los sistemas de salud y vacunación para evitar la aparición de casos como el dengue, así como las fumigaciones y planes de prevención.

En el tema de las heladas se les solicita a los agricultores que tengan precaución con el uso de los invernaderos, que si no son bien manejados, pueden generar incendios forestales, y a la comunidad tener cuidado con su exposición a este tipo de elementos.
También una prevención vial en estas fechas, “por ahorrar en combustible o en mantenimiento se han presentado catástrofes. No hay que mover el carro sin hacerle mantenimiento preventivo, tener cuidado con las lluvias y procurar no viajar de noche cuando llueve. Además, el exceso de velocidad es lo que más accidentabilidad genera”.

Entre las vías que más presentan accidentes se encuentra la Autopista Bogotá-Medellín, Bogotá-Tunja, Bogotá-Girardot, así como las vías que comunican al Llano, la Troncal del Eje Cafetero, la vía que comunica a Valledupar con Santa Marta.

“Este año han disminuido los accidentes en un 73%, menos víctimas, las cuales disminuyeron en un 63%, pero los meses de mayor riesgo, por el alto tránsito son los meses de diciembre y enero. Aunque la mayor parte de los accidentes se generan por el exceso de velocidad. También está el uso del celular o fumar mientras se conduce y no manejar ni trasnochado o cansado”, finalizó Carlos Iván Márquez.

La pólvora sigue siendo una amenaza fuerte, contra las personas, el medio ambiente y los animales. Hasta el 9 de diciembre se han presentado 94 casos de personas quemadas con pólvora y el 50% de las víctimas son menores de edad, en su mayoría de ciudades como Bogotá, Medellín y Cali.