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Ana María Bedoya Jiménez - amabe2010@larepublica.com.co sábado, 29 de junio de 2013

Ante la solicitud de nulidad radicada por Luz Helena Villamil Jiménez contra la decisión de la Superintendencia de Industria y Comercio de concederla para la clase 29 de la Clasificación Internacionald e Niza, el Consejo de Estado, canceló la marca que estaba registrada a nombre de la Harinera del Valle.

Este caso inició el 9 de agosto de 2001, cuando la Harinera del Valle solicitó ante la División de Signos Distintivos de la Superintendencia de Industria y Comercio, el registro, la cual concedió mediante Resolución 7838 de 2002.

La demandante argumentó que con dicha decisión se violó la que los artículos 134 y 135 literal b) de la Decisión 486 de la Comunidad Andina de Naciones establecen, respectivamente, que “a efectos de éste régimen constituirá marca cualquier signo que sea apto para distinguir productos o servicios en el mercado. Podrán registrarse como marcas los signos susceptibles de representación gráfica.” y “no podrán registrarse como marcas los signos que carezcan de distintividad.”.

En este caso, la Superintendencia de Industria y Comercio no respondió la demanda, pero la Harinera del Valle se opuso a las pretensiones de la demanda manifestando que la marca Canola era suficientemente distintiva para distinguir productos en el mercado. Adicionalmente, manifestó que no debía cancelarse el registro del signo Canola, pues era evocativo, no existía prueba de que fuera de aquellas marcas “necesarias”, ni su denominación constituía una variedad vegetal protegida.

Posteriormente, el Consejo de Estado solicitó la interpretación prejudicial del Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina, quien respondió que “el Juez Consultante debe analizar si el signo Canola (nominativo), cumple con los requisitos de registrabilidad establecidos en el artículo 134 de la Decisión 486 de la Comisión de la Comunidad Andina y si no se encuentra incurso dentro de las causales de irregistrabilidad previstas en los artículos 135 y 136 de la misma Decisión. Además, que los signos descriptivos no son registrables cuando refieren a los consumidores exclusivamente sobre las propiedades o características de los productos o de los servicios que pretenden amparar, salvo que estén acompañados de uno o varios elementos que le proporcionen la suficiente distintividad.

De este modo, el Alto Tribunal advirtió que la marca Canola es descriptiva, pues designa el origen de algunos de los productos alimenticios que pretende distinguir que es, precisamente, la semilla de igual denominación. “No sobra señalar que el signo Canola no es evocativo , pues para comprender el origen de los aceites y grasas comestibles que pretende distinguir, el consumidor no debe realizar un proceso deductivo ni usar su imaginación”.

En este sentido declaró la nulidad de la decisión que había proferido la Superintendencia de Industria y Comercio, mediante la cual concedió la marca a nombre de la Harinera del Valle para clase 29.

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