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Colprensa jueves, 26 de septiembre de 2013

La Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia no admitió una demanda de revisión presentada en contra de la primera condena por uso indebido de información privilegiada que ha proferido la justicia colombiana.

Con esto, la Sala ratificó la condena proferida en octubre de 2006 contra Marie Vivianne Barguil Bechara, por filtrar información privilegiada a asesores de bolsa. No obstante, todavía la defensa puede interponer un recurso de reposición para que le sea aceptada la demanda.

La historia es así. El de septiembre de 2003 Barguil Bechara, asesora del director del Dane, filtró a los corredores de bolsa de la firma Asesores en Valores Eric Gómez Fertsch y Ricardo Caballero Azuero el dato exacto de inflación IPC del mes de agosto, que se había calculado ese día pero que aún no había sido publicado por la entidad.

Con esa información, dice el expediente, “procedieron a negociar en la bolsa, tanto en sus labores cotidianas como de manera irregular”.

Por estos hechos, la Fiscalía le imputó el delito de utilización indebida de información oficial privilegiada y la mujer fue condenada en octubre de 2006 a una pena equivalente a una multa de diez salarios mínimos legales mensuales vigentes y a la inhabilitación para el ejercicio de derechos y funciones públicas por el término de cinco años.

Esa decisión fue confirmada por el Tribunal Superior de Bogotá en fallo del 30 de septiembre de 2008 y, luego en la casación ante la propia Corte Suprema de Justicia que en noviembre de 2009 inadmitió el recurso.

Con esta decisión de la Corte la sentencia quedó definitivamente en firme. No obstante, ahora la defensa de Barguil presentó ante la Corte una demanda de revisión como última medida para echar atrás la condena.

La Sala Penal no aceptó la demanda de revisión, que cabe aclarar, es un mecanismo excepcional que debe tener una serie de elementos, como nuevas pruebas, para poder echar atrás una sentencia que se entiende ejecutoriada y en firme y así no afectar los principios de seguridad jurídica.

Si la defensa no interpone el recurso de reposición contra esta decisión, quedará cerrado de una vez por todas un debate jurídico de más de seis años.

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