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  • Paulo Andrés Durán G.

jueves, 14 de julio de 2016

A la derogación del Consejo de Gobierno Judicial, se le sumó ayer la abolición del Tribunal de Aforados, con el que el Gobierno Nacional pretendía sustituir la Comisión de Acusación de la Cámara de Representantes, figura que se encarga de investigar al Presidente de la República, a  los magistrados de las Altas Cortes y al Fiscal General. Sin embargo,  desde su creación poco o nada ha hecho.

La decisión estaba clara. Los magistrados de la Sala Plena de la Corte Constitucional votaron ocho a cero para declarar la inexequibilidad del Tribunal de Aforados pues se determinó que con su aprobación el Congreso de la República había desconocido los limites competenciales para reformar la Constitución. 

El alto tribunal agregó que “el régimen de investigación, acusación y juzgamiento de los magistrados de altas cortes y del Fiscal General de la Nación contenido sustituyó el eje definitorio, separación de poderes y autonomía e independencia judicial”.

Para Juan Manuel Charria, constitucionalista de la Universidad Javeriana de Bogotá, se esperaba que la Corte Constitucional tumbara una de las banderas del ministro de Interior, Juan Fernando Cristo pues, con la misma argumentación derogó el Consejo de Gobierno Judicial. “El Congreso cayó en un vicio de competencia pues este puede reformar la Constitución mas no sustituirla y menos sustituir elementos definitorios como la separación de poderes y la autonomía e independencia judicial” dijo Charria. “Con esta decisión vuelve a la opinión pública la idea de que los magistrados de las altas cortes se vuelven intocables, y por tanto, se requiere de una Asamblea Constituyente para reformar la Rama Judicial”, expresó Charria, quien como  varios analistas resaltó que lo único para rescatar de la reforma, es la prohibición a reelección presidencial y la eliminación de la puerta giratoria.

En la misma línea, el copresidente del Partido de la U, Armando Benedetti aseveró que con esta decisión se vuelve a demostrar que los magistrados de la Corte Constitucional legislan y dan fallos a favor de ellos. 

“Hacen ver que no tienen jueces que los controle. Lo único que logran con sus decisiones es que se abra carrera a la Asamblea Nacional Constituyente”, enfatizó Benedetti. 

Cabe recordar, que el exfiscal general, Eduardo Montealegre fue el que demandó la creación de esta figura ante la Corte Constitucional pues consideró que además de sustituir la Carta Política, eliminaba el antejuicio político. 

Por su parte, el magistrado Alejandro Linares, ponente de la demanda  fue el encargado de solicitar a sus compañeros la inexequibilidad pero por vicios de trámite.  

Así las cosas, falta ver si ante el revés recibido, el presidente Santos y su equipo de trabajo vuelven a tramitar otro acto legislativo relacionado con justicia que esta vez sí tenga luz verde de la Corte y lo más importante, cree mecanismos efectivos. 

Las opiniones

Juan Manuel Charria Segura
Constitucionalista de la Universidad Javeriana
"Todo el componente judicial de la reforma quedó inexequible; lo único rescatable del acto legislativo es la prohibición a la reelección presidencial. Es decir, la bandera política del Gobierno quedó en nada”. 

Armando Benedetti
Copresidente del partido de la U
“Con la decisión se vuelve a demostrar que los magistrados de la Corte Constitucional no tienen jueces, y por tanto, lo único que logran es que se abra un camino hacia la Constituyente”.

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