Colprensa Martes, 17 de diciembre de 2013

Al iniciar el ciclo número 18 de conversaciones de paz entre el Gobierno y las Farc en La Habana (Cuba), la comisión negociadora de la guerrilla expresó su rechazo a lo que llamó “el menosprecio del presidente Juan Manuel Santos al Acuerdo General para la Terminación del Conflicto”.

Durante la declaración, el jefe de la comisión negociadora de las Farc, Luciano Marín Arango (alias ‘Iván Márquez’), se refirió a las declaraciones del presidente Santos durante la convención del partido Cambio Radical, el pasado sábado, cuando afirmó que en La Habana “lo único que se está negociando es una transición para que esa gente deje las balas, deje las armas y las cambie por votos, por los argumentos, y ponerle fin al conflicto”.

Según el jefe negociador, entre la guerrilla “causa malestar el zigzagueo de Santos frente a los más significativos temas que se discuten en La Habana”. Por esta razón ‘Márquez’ declaró de forma enfática que desde las Farc “no están negociando una transición para dejar las armas a cambio de unos votos”, puesto que para ellos “la justicia social y la verdadera participación política van mucho más allá del tema de esos votos”.

Según la declaración del jefe negociador, “acá no estamos haciendo presencia por sentirnos vencidos, sino por unos compromisos adquirido hace 20 años durante la VIII Conferencia de las Farc, en la que se trazó la plataforma para la Reconstrucción y Reconciliación Nacional, con la que nos sentimos comprometidos”.

Para ellos las declaraciones del presidente Santos responden a un afán electoral, el cual “ha llevado a diversos voceros del Gobierno a referirse de manera pública y totalmente superficial a la temática de los cultivos declarados de uso ilícito, al consumo de drogas y sus consecuencias en la salud pública, y al fenómeno del narcotráfico en general”, justamente el tema que se discute en la mesa de conversaciones.

También critica que cuando se habla del problema de las drogas poco se mencione el narcotráfico y que cuando se hace, “no se muestra preocupación por la demanda de la droga y por los grandes sitios de consumo, localizados más allá de las fronteras patrias, como si el negocio naciera y muriera en Colombia”, mientras que temas como “el lavado de activos y la criminalidad financiera, con todas sus secuelas en lo nacional e internacional, son intocables”.

Para las Farc “el problema de la producción, comercialización y consumo de narcóticos y alucinógenos debe entenderse ante todo como un grave problema social.