Miércoles, 8 de febrero de 2012

En 2009, la gerencia y la subgerencia comercial de la Fábrica de Licores de Antioquia (FLA) entregaron como degustación más de medio millón de botellas de sus productos y la Contraloría departamental se quedó sin saber a quiénes y por qué les dieron la mayor parte de todo ese ron y aguardiente, que alcanzaba para emborrachar, más de diez veces, a toda la población de un municipio como Sabaneta.

La versión de Andrés Isaza Pérez, gerente de la época, es que ‘tenemos un seguimiento detallado (…) de quién es el beneficiario. Toda salida tiene una carta de solicitud, que especifica para qué y tiene un documento que firmo yo o el subgerente de mercadeo, que dice que lo autoriza. Todos por completo están. Éramos muy juiciosos en ese tema’. Estos y otros argumentos de la FLA no calaron en los seis auditores de la Contraloría, que en su documento final enfatizan en que de las 506.019 botellas de degustación, para 81.833, ‘no se observa el beneficiario’. Eso es una y media veces lo que se puede tomar una muchedumbre que ocupe todos los asientos del Estadio Atanasio Girardot, de Medellín. A ese grupo de `NN` se suma la siguiente lista de entidades y personajes que pintan como receptores fantasmas de 51.979 botellas: `Alex`, 11.397 botellas. `Empleado`, 8.505. `ANT`, 7.355. `Ricardo`, 4.410. `Ramón`, 3.559. `Jorge`, 3.024. `Sergio`, 2.226. `Carlos`, 2.178. `Santiago`, 1.928. `CE`, 1.638. `Delfines’, 1.578. `Cúcuta`, 1.500. `Óscar`, 1.491. Y `Mall`, 1.190 unidades. Otros destinatarios tan solo aparecen con su primer apellido, lo cual deja un amplio margen de duda sobre los reales beneficiarios de las degustaciones.Andrés Isaza PérezEx Gerente de la Fábrica de Licores de Antioquia