Mateo Jaramillo - mjaramillo@larepublica.com.co Domingo, 15 de diciembre de 2013

Una propuesta pendiente de debate en el Congreso de Estados Unidos convertiría los seis lugares donde alunizó el Apolo 11 en Parque Nacional de los estadounidenses, así como los restos terrestres que se quedaron de la exploración.

Los expertos aseguran que de llegarse a aprobar el proyecto, la normatividad estaría en contravía con el Tratado del Espacio de Naciones Unidas del año 1967. 

Este tratado fue realizado entre EE.UU. y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, URSS, en el cual declaraban que nadie podría hacerse dueño o reclamar soberanía sobre cualquier cuerpo en el Sistema Solar.

Henry R. Hertzfeld y Scott N. Pace, expertos en Derecho Espacial de la Universidad George Washington, exponen en la revista Science alcanzar un nuevo acuerdo internacional en el cual se defiendan los artefactos de importancia histórica o cultural, podría ser razonable en algún tiempo; sin embargo, afirman que por el momento el tratado que dejó la Guerra Fría es más efectivo.

Hertzfeld y Pace explican en el documento científico que en el satélite del Planeta Tierra aún se encuentran equipos de la actual Rusia y vehículos rodantes de la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio, Nasa.

En la actualidad, además de los viajes que planea China en el cercano plazo, solo los dos países que gestaron el tratado internacional han logrado alunizar con éxito. Japón, India y la Agencia Europea del Espacio no han llegado, pero mantienen en funcionamiento sondas orbitales que en algunos casos han dejado objetos en la Luna.