Colprensa

Agregue a sus temas de interés

Agregue a sus temas de interés Cerrar

Johnny Giraldo López - jgiraldo@larepublica.com.co Viernes, 16 de marzo de 2018

La Fiscalía considera que Ricaurte es el cerebro de toda la operación que vendía fallos en la Corte Suprema de Justicia

La Fiscalía General de la Nación ya le imputó cargos formalmente al exmagistrado de la Corte Suprema, Francisco Ricaurte. Los delitos de los que se le acusa son concierto para delinquir agravado, cohecho propio, tráfico de influencias de particular y la utilización de información privilegiada. El exjuez no aceptó ninguno de lo cargos.

Esta audiencia dio inicio al juicio contra Ricaurte en el juzgado décimo de conocimiento de Bogotá en Paloquemao. En el documento de acusación de la Fiscalía, se denominó al imputado como el cerebro del escándalo de corrupción del ‘Cartel de la Toga’.

Según reza el documento del ente investigador, “la manera de manejar los procesos era diversa e incluía estrategias como conseguir y utilizar la información privilegia que obtenían de los procesos, retardar los trámites, instrumentalizar medios de comunicación para restar credibilidad a testigos, alteración de evidencias, todo con el objetivo de obtener decisiones con apariencia de legalidad que favorecían a los que ellos denominaban sus clientes'”.

El extogado estuvo presuntamente involucrado en la venta de fallos en la Sala Laboral de la Corte Suprema. Hasta ahora las investigaciones han indicado que Ricaurte exigió una cantidad de dinero considerable a los congresistas Musa Besaile y Álvaro Ashton para fallar a su favor en los procesos que tenían en curso en la corporación.

Según la Fiscalía, Ricaurte le ordenó al exfiscal Gustavo Moreno recibir el dinero de Álvaro Ashton. También explicó que Moreno, José Leonidad Bustos, Luis Ignacio Lyons y Gustavo Enrique Malo recibieron una suma por la transacción.

El magistrado suplicó durante su audiencia a la juez que le extendiera el plazo para ir a las audiencias preparatorias y poder organizar su defensa. La juez le concedió la solicitud y programó las próximas sesiones para el 17 y 18 de mayo desde las nueve de la mañana.