Agregue a sus temas de interés

Agregue a sus temas de interés Cerrar

Reuters jueves, 20 de junio de 2013

Las Farc propuso sustituir la Cámara de Representantes de Colombia por una "Cámara Territorial" con más participación de las regiones, como parte de un paquete de 10 propuestas sobre su participación en política tras un eventual acuerdo de paz con el Gobierno.

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Gobierno del presidente Juan Manuel Santos están negociando desde noviembre en Cuba un acuerdo de paz que permita acabar con casi medio siglo de conflicto armado.
 
El grupo rebelde solicitó que "se redefina la representación en el poder legislativo mediante la conformación de una Cámara Territorial, que sustituya la actual Cámara de Representantes por departamento, en la que se garantice la participación de al menos tres representantes por departamento, así como de las comunidades campesinas, indígenas y afrodescendientes", dijo el integrante del equipo negociador de la guerrilla Jesús Santrich al leer un comunicado a la prensa.
 
No obstante, no precisó en qué consistiría el cambio pues en el actual Congreso ya hay representación de indígenas y afrodescendientes. Tampoco hizo referencia a si la propuesta incluiría al Senado.
 
La guerrilla marxista, creada en la década de 1960, anunció el miércoles 10 propuestas "mínimas" para garantizar su participación en política, que incluyen la elección popular de los jefes de los organismos de control en Colombia como el Fiscal General, el Procurador, el Contralor y el Defensor del Pueblo.
Esos cargos son elegidos actualmente por el Congreso de una terna de nombres que recibe.
 
Santrich mencionó también el tema de los medios de comunicación en el país sudamericano y señaló que la propuesta de la guerrilla incluye expedir "regulaciones para garantizar una producción de información y comunicación transparente, equilibrada y veraz".
 
En mayo, el Gobierno colombiano y las FARC alcanzaron un acuerdo en el tema agrario, el primero de una agenda de cinco puntos que incluye el narcotráfico, el fin del conflicto, la compensación de las víctimas de la violencia y la negociación sobre participación política que comenzó este mes.
 
Bajo el principio de "nada está acordado hasta que todo esté acordado", las FARC y el Gobierno de Santos negocian para poner fin al violento conflicto armado que ha dejado unos 100.000 muertos y millones de desplazados en cinco décadas.
El diálogo en La Habana tiene lugar en medio de la confrontación, ante la negativa del Gobierno colombiano de firmar un cese al fuego bilateral como ha pedido la guerrilla, que cuenta con unos 8.000 miembros y es considerada una organización terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea.
 
LA REPÚBLICA +

Registrándose puede personalizar sus contenidos, administrar sus temas de interés, programar sus notificaciones y acceder a la portada en la versión digital.