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Andrés Emilio Vargas - anvargas@larepublica.com.co jueves, 21 de marzo de 2013

En 2011 la sociedad Ajinomoto Co., Inc. quiso registrar la marca Crispy Chiken, pero no pudo porque la multinacional americana Burger King presentó una oposición alegando que “el signo era similar al de su marca Chick´n Crisp”. Ante esta situación, en primera instancia, la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) negó el registro del signo japonés porque consideró que la convivencia de ambas marcas en el mercado era susceptible de crear confusión debido a que “existían similitudes de orden visual, ortográfico y fonético”.

No obstante, esta decisión fue apelada y en segunda instancia el superintendente Delegado para la Propiedad Industrial, José Luis Londoño, revocó la primera decisión y concedió el registro de Crispy Chiken a Ajinomoto.

Esta vez, la SIC, llevando a cabo nuevos análisis, determinó que “no se observan semejanzas ortográficas o fonéticas que generen confusión (...) y que los extremos en comparación presentan secuencias consonánticas y vocálicas independientes”. Pese a que en la primera decisión se dijo que el componente nominativo tenía más fuerza sobre la imagen, en la instancia decisiva la SIC afirmó que la grafía presentada permitía “una distinción clara” que a su vez se complementaba con la referencia nominativa de su nombre comercial “un tipo de pollo crujiente”.

La jurisprudencia en esta materia ha advertido que “el componente nominativo (la pronunciación) en un signo tiene más fuerza que la parte visual porque las palabras tienen mayor recordación”. En el presente caso, si bien existe un parecido fonético, la pronunciación de ambos nombres comerciales es diferente porque están al revés (Chik´n Crisp/ Crispy Chiken). Por su parte , Ajinomoto, una vez presentó el recurso de apelación, tuvo argumentos similares a los de la SIC.

La apoderada de esta sociedad, Marcela Castillo Torres, indicó por ejemplo que “habían elementos visuales suficientes que le permitían al consumidor no incurrir en error o riesgo de asociación”. Asimismo, basó su argumentación en el hecho de que las etiquetas tenían un diseño diferente.

El artículo 136 de la Decisión 486 de la CAN menciona que “no podrán registrarse como marca aquellos signos que sean idénticos o se asemejen a una marca previamente registrada”, lo cual en la posición de la SIC no ocurrió. Es más, esta entidad aseguró que “ambas marcas pueden coexistir en el mercado”.

Pese a que ambas empresas pertenecen al sector alimenticio, ofrecen productos en modalidad distintas.

Mientras que Burger King tiene estadía temporal, a saber restaurantes para que las personas coman, Ajinomoto sólo distribuye estos alimentos a supermercados y otros establecimientos comerciales para productos de la canasta familiar. Igualmente, la diferencia en los productos desempeñó importancia. Así, Burger King ofrece carne de pollo en sus alimentos y Ajinomoto vendía una mezcla preparada a base de harina que permite apanar el pollo en la casa. En sí, es un condimento, como gran parte de su portafolio de alimentos. Esta multinacional de Japón está representada en Colombia por la sociedad Ajinomoto del Perú S.A (sucursal Colombia) y tienen como actividad económica el comercio al por mayor de productos alimenticios.

El ingreso de Chiken Crispy se dio en 2011, justo cuando el presidente de Ajinomoto del Perú, Kaoru Kurashima, anunció una inversión de US$40 millones para ampliar su comercio exterior en Chile, Ecuador, Bolivia y Colombia, ya que considera a estos mercados “con potencial de crecimiento”. Las marcas extranjeras tienen conflictos de similitud en sus nombres comerciales. En Colombia Mc Donalds demandó a la SIC porque autorizó el registro de la marca Mac Dooglas.

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