Colprensa Martes, 15 de octubre de 2013

La Defensoría del Pueblo, en cabeza de su director Jorge Armando Otálora, solicitó con urgencia medidas efectivas de seguridad para 4.700 concejales del país quienes -dice-, se encuentran bajo amenazas.

De ese número de funcionarios aproximadamente 2.400 no tienen ninguna protección efectiva. Por tal motivo, es imperativo que se refuerce la fuerza que los protege.

Está declaración fue hecha tras conocerse la denuncia por el homicidio de Luis Chalpatar Rivera, indígena Kamëntsá, de 49 años de edad, y miembro del Movimiento Social Indígena (ASI) y presidente del Concejo Municipal de Puerto Asís, en el departamento de Putumayo.

Según se ha informado, el líder indígena fue atacado el pasado sábado por sicarios que se movilizaban en motocicleta cuando este intentaba llegar a su residencia.

Por estos hechos se han enviado cartas al recién posesionado ministro del Interior, Aurelio Irragori, buscando una reunión urgente para encontrar soluciones a esta problemática.

Otálora habló de 11 casos puntuales en los municipios de Riosucio y Litoral del San Juan, en el Chocó, entre otros pueblos, sobre los cuales existen amenazas que han proferido los grupos armados ilegales.

“Resulta preocupante el reporte entregado por Fenacon, en el que se indica que 30% ciento de los 2.300 concejales que en la actualidad cuentan con esquemas de protección han manifestado inconformidad relacionadas, entre otros, con la irregularidad en los pagos de reubicación y transporte, teléfonos celulares, pues dicen no poseen cobertura en muchas zonas del país”, dijo Otálora.

De la misma manera, el defensor del Pueblo hizo referencia a la entrega de chalecos blindados cuyas fechas de vencimiento datan del año 2010, o de años anteriores. Esto -dijo- “hace que los cabildantes queden expuestos a situaciones de riesgo”.

Con esta problemática, Otálora espera que las autoridades hagan su mejor esfuerzo para que no sigan pasando casos como el de la muerte de Rivera. Las autoridades se han comprometido a entregar una respuesta y a redoblar los esfuerzos con el fin de que no suceda otro lío.