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  • El Economista - Ciudad de México

miércoles, 16 de abril de 2014

En seis de los últimos siete años Manchester United se erigió como la marca de futbol más poderosa del mundo. En ese periodo promediaba ingresos anuales de US$494 millones, pero las deudas no eran ajenas a la institución. Aunque redujo sus compromisos en más de US$1.000 millones, los Diablos Rojos son el equipo que más dinero le debe a sus acreedores: US$569 millones. Su ingreso a la Bolsa de Valores de Nueva York fue una estrategia para no comprometer sus finanzas y evitar perjudicar el rendimiento deportivo.

Los 10 equipos europeos con mayores deudas netas suman 2,345 millones de dólares, según Futbol Finanzas, de los cuales una cuarta parte los aportan los Reds Devils con US$569 millones.

Uno de los principales problemas que pueden afrontar estos equipos es que sean acusados por las autoridades y que den lugar a investigaciones legales en caso de presentar no pago.

Aunque la deuda representa 97% de los ingresos que generó ManU la temporada pasada (US585 millones), y pese a que en el 2010 los compromisos del equipo alcanzaban US$1,590 millones, los flujos de dinero son más grandes y constantes para una marca como la del equipo inglés, como se comprobó con la firma de su más reciente patrocinio: General Motors, que erogará US$559 millones por siete años.

Además, la familia Glazer, propietaria del club, incluyó la salida al mercado de valores, donde se pretende recaudar US$100 millones que irían directo a pagar a bancos y otros clubes, con lo que se espera que para 2017 se finiquiten sus adeudos.

El panorama es distinto para clubes como Valencia, el tercero con la deuda más grande, declarado en bancarrota y ofrecido al mejor postor, capaz de darle solución a los US$374 millones comprometidos con acreedores.

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