Germán Corcho Tróchez - gcorcho@larepublica.com.co Miércoles, 30 de octubre de 2013

La convención del Centro Democrático, realizada la semana pasada, dejó como candidato presidencial del movimiento uribista al caldense Óscar Iván Zuluaga, exministro de Hacienda, que cuando estuvo al frente de la cartera defendía la venta de Isagen.

Pero ahora, como aspirante, cuestiona la iniciativa de la administración de Juan Manuel Santos y la califica de “inaceptable”. También justifica su cambio de posición en que, con este negocio, se pretende disimular un déficit económico que no existía hace cuatro años.

¿Por qué se opone ahora a la venta de Isagen?
El Gobierno pensó en vender estas acciones como resultado de la situación fiscal del momento. Yo le pregunté a todos los candidatos y me dijeron que esperáramos al nuevo gobierno y se tomaba esa decisión. ¿Por qué ahora creo que no se tiene que vender? Porque Santos nos ha vendido un país perfecto. Mi impresión es que necesita esa plata porque le cambió el panorama fiscal: la economía está creciendo menos y la reforma tributaria no está dando lo que proyectaba.

¿Qué cambios necesita entonces la economía nacional?
Un crecimiento de 3,5% es mediocre. Colombia está preparada para crecer 6%. Pero hay que hacer algunos ajustes. Lo primero: poner a crecer la inversión a tasas de dos dígitos, por encima de 10%. Y para eso es clave la seguridad democrática. En el país se ha debilitado la percepción de seguridad, lo que está afectando el crecimiento de la inversión.

Segundo, se debe priorizar que la base de ese crecimiento sean el sector agrícola e industrial. Una política resumida así: producir hoy un litro de leche vale $800 y su precio de venta es $600; se debe reducir el costo de producción a $600 y mejorar el precio de venta a $800.

Pero esos sectores son los que se oponen al TLC, ¿cómo convencerlos?
Una base de apoyo estatal sobre la base de transformación productiva. No es subsidiar por subsidiar, como se hace. Apoyarlos para que puedan prepararse. Mejorar en capacidad y tecnología y en capacitación del recurso humano.

¿Haría cambios en los TLC?
Yo no promovería un TLC con China ni con India porque el país tiene que adecuarse a los que tiene. Debe asimilar y prepararse. China es un país al que es muy difícil enfrentar su competencia, sus economías de escala, su tamaño de mercado. Incluso, parte de las medidas de transformación productiva es apoyar a los sectores nacionales en defensa del empleo nacional, frente al contrabando y las prácticas ilegales de comercio. Hay que enfrentar la competencia desleal. No podemos dejarnos inundar de producto chino barato, sino que tiene que haber un compromiso y respeto en normas de comercio. Y fundamental: un política de compras públicas que estimule al productor nacional.

¿Qué contrapropuesta tiene para no alejarse de esas economías de Asia?
Acuerdos de inversión, creemos producción en Colombia. Yo le diría a los chinos: por qué no producir desde Colombia para llegar al mercado de los Estados Unidos. Colombia puede ser una plataforma excelente en confección, calzado, productos metalmecánicos. Esa misma estrategia hay que tenerla con Brasil. Colombia es el país de menor distancia económica frente a la costa oeste de Estados Unidos y la cuenca del Río Missisippi, por donde se hace el proceso de distribución en muchos de los estados de Estados Unidos.

¿Y qué pasa con las regiones del país?
Soy un enamorado de la descentralización, pero sobre un concepto moderno que se necesita para entender el reto de la internacionalización. Colombia tiene 21 ciudades de más de 400.000 habitantes, su gran fortaleza para desarrollar mercado interno y atraer inversión. Eso lleva a plantear la necesidad de desarrollar a las regiones bajo la figura de los clúster productivos, que significa, en últimas, especializarlas.

En las regiones persiste el problema de la minería ilegal…
Hay una gran minería que genera riquezas, paga impuestos y regalías, pero se puede hacer siempre y cuando haya reglas estables para el inversionista, un respeto por las comunidades y un equilibrio con el medio ambiente. Hay que formalizar la minería informal y artesanal. Y por último, con los ilegales se debe tener todo el peso de la ley porque es una fuente de delito económico enorme. Hay que expropiar las máquinas de manera inmediata y hacer una persecución implacable, estructurando una unidad de delitos económicos desde la Fiscalía.

¿Estaría de acuerdo en que se sancione la Reforma a la Salud?
No le sirve al país. El problema de la salud no es de leyes, sino la atención al paciente y tomar decisiones. La primera: solucionar las deudas. Segunda: garantizar que el carné del régimen subsidiado sea nacional y haya una atención sin restricción. Tercera: reconocer que faltan más camas, centros de atención primaria y más especialistas, pero graduados por las universidades. Eso reduce las colas y los tiempos de atención. Hay que acabar con las malas EPS, pero no cambiar el sistema.