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Mateo Jaramillo - mjaramillo@larepublica.com.co Lunes, 14 de octubre de 2013

La crisis de EE.UU. tuvo muchos náufragos y muy pocos líderes. Entre ellos se encontraba el banco JP Morgan, la multinacional bancaria y financiera, y la  banca de bienes más grande del país.

Sin embargo, Jamie Dimon, presidente de la organización bancaria, a tenido que guardar un poco de silencio luego de haber declarado públicamente que JP Morgan era el puerto en medio de la tormenta financiera.

Al parecer, a uno de los banco más confiables de la nación norteamericana le podría llegar la condena más alta en la historia del territorio estadounidense.

Según han publicado los diarios financieros del país, JP Morgan estaría en diálogos con los funcionarios estatales con el fin de llegar a una compensación por los títulos hipotecarios que  la firma habría dado en a los compradores sin las garantías de calidad.

Junto con la firma JP Morgan estaría dos entidades más que posteriormente sería adquiridas, Washington Mutual y Bear Stearns.

El Departamento de Justicia de EE.UU. pidió un acuerdo de US$11.000 millones para, entre otras cosas, dar en compensación a los usuarios que se convirtieron en víctimas de los malos manejos de la banca.

Cabe recordar que la crisis financiera de 2008 se originó por la especulación en los precios de los bienes inmobiliarios y, al parecer, los documentos de la empresa que conduce Dimon sería una de las responsables en el origen de ésta. 

Esta situación se suma a los escándalos como la participación en la crisis de la tasa de Líbor en Reino Unido, la injerencia en los costos de la electricidad en el estado de California, o en el pago de los US$920 millones que debió haber pagado por haber sido partícipe en lo que se llamó la ‘Ballena de Londres’ y de los cuales sólo pagó US$80 millones en las semanas pasadas.