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Daniel Rojas Castañeda - drojas@larepublica.com.co lunes, 27 de abril de 2020

En gestión digital y sesiones virtuales, la Corte Suprema de Justicia ha emitido 1.200 providencias durante el aislamiento

Luego de la decisión del Consejo Superior de la Judicatura de suspender los términos judiciales hasta el 12 de abril debido a la pandemia, muchos en la Rama Judicial se empiezan a cuestionar cuáles van a ser los retos para aplicar Justicia en el país. En entrevista con Asuntos Legales, el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Jorge Luis Quiroz, habló sobre la reforma a la Justicia y la necesidad de que las altas cortes sigan trabajando.

¿Qué opinión le generó la suspensión de términos tomada por el Consejo Superior de la Judicatura?
Es claro que la función de administrar justicia no se paraliza ni se ha detenido, aun frente a situaciones tan extremas de aislamiento social como la que atravesamos. La realidad de la demanda de justicia es la misma, pero la peligrosa expansión del Covid–19 acelera la transformación del funcionamiento de las instituciones y, por ello, estamos implementando rápidamente esos cambios en el sistema judicial colombiano. El Consejo Superior de la Judicatura ha hecho lo que está a su alcance, aunque la responsabilidad de enfrentar el gran desafío del coronavirus y las secuelas que dejará es de todos los servidores judiciales y así lo estamos asumiendo.

La garantía de los derechos fundamentales es un compromiso indeclinable de la justicia. Más allá de las excepciones de suspensión de términos y adecuación de procedimientos insaturados formalmente hasta ahora, la jurisdicción ordinaria, encabezada por la Corte Suprema de Justicia, mantiene vigentes las acciones en todos los expedientes susceptibles de impulsar con las herramientas tecnológicas y las sesiones virtuales a su alcance. Por supuesto, la protección de los derechos a la vida, la salud y la libertad están en la primera línea de nuestras prioridades; eso explica la importancia que les ha dado el Consejo Superior.

LOS CONTRASTES

  • Jaime Arrubla Exmagistrado de la Corte Suprema de Justicia

    “Para no suspender las actuaciones procesales, se requiere de una norma previa que autorice el paso a los sistemas telemáticos, como ocurre con la justicia arbitral, que ha seguido operando”.

La gente tenía una dificultad para creer en el sistema judicial y ahora va a ser más importante que nunca ¿Se puede confiar en estos momentos en que se van a manejar bien cada uno de los procesos?
Esta es una magnífica oportunidad para fortalecer la confianza en la justicia. Cuando empiece a reducirse la agenda noticiosa sobre la crisis de salubridad pública, la gente va a empezar a observar mejor la acción de los jueces y el compromiso de los funcionarios y empleados, que en estas semanas vienen trabajando silenciosamente. Al final de esta dura prueba, se verá el indeclinable compromiso en la transformación de los servidores judiciales, acorde a los tiempos de la era digital, ante la cual hacían tímidas incursiones, sin probar las grandes potencialidades que hoy aprovechan.

En gestión digital y sesiones virtuales, sólo la Corte Suprema de Justicia ha emitido 1.200 providencias durante este mes de aislamiento social obligatorio. Todas las salas de la Corporación han continuado trabajando hasta donde lo permiten las herramientas tecnológicas de trabajo desde casa. La Sala Penal, por ejemplo, repartió y escaneó en estos días 230 procesos para trámite digital, la Sala Laboral emitió 378 providencias, la Civil más de doscientas, la de Descongestión estudió 373 proyectos, la de Primera Instancia ha seguido haciendo de forma virtual los juicios y la de Instrucción ha recibido declaraciones, versiones libres e, incluso, ha hecho conciliaciones. La justicia sigue su marcha, no se ha detenido.

¿Qué cree que va pasar con la reforma a la justicia?
Lo que estamos experimentando en la manera de abordar el conocimiento de los expedientes, de hacer las cosas, de proyectar, sesionar, discutir y aprobar providencias es un cambio sin precedentes, es una genuina reforma a la justicia. Como lo ha dicho la señora ministra de Justicia, la reforma se viene haciendo con pasos en apariencia pequeños, con gran impacto en los procedimientos. De todas formas, la enmienda a la que se refiere su pregunta, se va a producir más temprano que tarde, las altas cortes, los jueces, magistrados y empleados siguen madurando el estudio de las propuestas abiertas a discusión.

¿Cuáles considera que van a ser los retos más grandes para la institución?
Los mayores desafíos de la justicia como institución en los últimos tiempos los estamos enfrentando ya. Reitero, la realidad de las necesidades de justicia es lo único que no cambia, lo que varía es nuestra manera de verla y enfrentarla, de solucionar con oportunidad y sabiduría, en el marco jurídico constitucional y legal que nos rige, los conflictos que la sociedad deja en manos de sus jueces. Esos retos, indiscutiblemente, nos enfocan en nuevas maneras de ser, hacer y responder; es decir, en la profundización de la cultura del juez del siglo XXI, un juez que domine y funcione en la técnica aplicando los valores inmutables de la justicia.

¿Cómo ha sido sesionar de manera virtual para la Corte? ¿qué medidas han pensado tomar para este año para continuar su labor mientras se resuelve el tema del Covid?
Es una experiencia edificante y enriquecedora. Quien tenía dudas frente a las posibilidades de la virtualidad las ha venido despejando. Sin embargo, la mayoría de las magistradas y magistrados, por no decir todos para no parecer exagerado, han asumido las reuniones virtuales con entusiasmo y total entrega, al punto de registrar sesiones en las cuales se ha logrado el estudio colectivo, debate en tiempo real, corrección y aprobación de centenares de providencias. Como ocurre en todo lo nuevo, las primeras dos semanas fueron complicadísimas y llegar a un equilibrio en las dinámicas de trabajo resultó muy complejo. Ya aprendimos a sintetizar las intervenciones, a no darle vueltas innecesarias a las discusiones y a una mayor concreción en la exposición de los argumentos, claves de la virtualidad, como nos hemos dado cuenta.

Durante lo que resta del año, profundizaremos en estas formas de trabajar y sesionar, porque mientras la amenaza del coronavirus sea real en el país, debemos prevenir responsablemente y mantener el aislamiento social.

¿Cómo le pareció el decreto que viabiliza la casa por cárcel para internos?
Debemos dar oportunidad a los resultados de la medida tomada por el Gobierno Nacional. Sabíamos que era urgente actuar, frente a uno de los posibles focos de infección de más alto riesgo, por la difícil situación humanitaria de las cárceles. El Ministerio de Justicia ya actuó. Confiemos en que la solución funcione.

Para terminar qué le diría a los colombianos en estos momentos donde hay tanta incertidumbre en el país.
Con la disciplina, voluntad y solidaridad que han demostrado los colombianos en esta coyuntura, saldremos fortalecidos como Nación. Jamás volveremos a ser como antes, pero la realidad del país contará con ciudadanos más conscientes de la fragilidad de la vida y la consideración y respeto hacia nuestros semejantes.

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