Teresita Celis - tcelils@larepublica.com.co Miércoles, 23 de octubre de 2013

Para un poco más de 12.000 estudiantes de la Universidad Tecnológica de Pereira, UTP, el segundo semestre académico de 2013, será como si no hubiera existido.

Ese grupo de universitarios, que corresponde a 80% del total de la población estudiantil del plantel, tiene, a partir de ayer, el semestre cancelado, tras una decisión tomada por el Consejo Superior de la UTP ante el paro indefinido estudiantil, que ya completa seis semanas.

La razón, según dijo el rector de la UTP, Luis Enrique Arango, obedece a que en lo que resta del semestre es difícil recuperar el calendario académico, por cuanto sólo hubo clases cinco semanas. Los estudiantes, además, confirmaron el martes pasado, que la huelga indefinida sigue.

De los ocho miembros del Consejo Superior, seis votaron a favor de cancelar el semestre y determinaron que cerca de 3.000 estudiantes, cuyos programas no pararon actividades, pese a la anormalidad, pueden terminar el calendario. Estos pertenecen a los cursos de Medicina, Atención Prehospitalaria, Administración Industrial, Instituto de Lenguas Extranjeras, los programas de intercambio en ambas direcciones, los posgrados, los programas de los Ceres, los de Extensión y prácticas empresariales .

Igualmente sobrevivirán asignaturas en general de todos los programas que hubieran funcionado pese al paro.

“Los estudiantes que quedan sin asignatura pierden su condición de matriculados en la universidad. Es borrón y cuenta nueva, no queda rastro. Esto implica perder el dinero de la matrícula, pero es un tema de discusión y habría que mirarlo de acuerdo a las leyes. Es un asunto para discutir”, dijo el Rector, quien señaló que tal vez una situación semejante en la universidad no se presentaba desde hace más de 20 años.

Los contratos de los catedráticos sin carga académica se suspenderán a partir del 28 de octubre y también se frenaron las inscripciones para el próximo semestre. “La universidad no tiene compensación para asumir los costos de funcionamiento del año entrante. Este es un asunto que se está examinando porque se entró en gastos para mantener el servicio y los estudiantes no los quisieron recibir”, dijo.

Los representantes de los estudiantes rechazaron la decisión de cancelar el semestre e indicaron que la demandarán porque la consideran una violación al derecho a la educación. El representante de los estudiantes en el Consejo Superior, Julián Herrera, dijo que fue una decisión unilateral de parte de la administración, que busca golpear el movimiento estudiantil y resolver por la fuerza un conflicto sin darle salida a las peticiones de los estudiantes y sin buscar otras soluciones a la problemática. Señaló que buscaron acercarse a las directivas pero fueron rechazados. Esto, sin embargo, fue desmentido por miembros del Consejo Superior, quienes argumentaron que los estudiantes no quisieron acuerdos.