Agregue a sus temas de interés

Agregue a sus temas de interés Cerrar

Paula Viviana Suárez - psuarez@larepublica.com.co viernes, 4 de septiembre de 2015

En 2013 la noticia era que el colombiano había logrado registrar su marca de manera exitosa, pese a la oposición que presentó McDonald’s y que le negaran el registro en primera instancia. 

Gracias a las actuaciones de su abogado, en ese entonces, Efraín Londoño, Mac  Dooglas consiguió borrar las pretensiones de la multinacional y quedarse con el registro para identificar productos de la clase 29 (carne, pescado, aves, extractos de carne,  grasas comestibles, entre otros), 35 (publicidad, gestión de negocios comerciales; administración comercial, trabajos de oficina) y 43 (hospedaje temporal, servicios de restauración y alimentación) de la Clasificación Internacional de Niza.

Douglas Salazar aprovechó su marca en un local de comidas rápidas ubicado en el centro de Ibagué y después de la decisión de la Superintendincia de Industria y Comercio (SIC), decidió expandir su negocio familiar a otros dos puntos de la capital tolimense. El ibaguereño montó el primer local en 2006 y solicitó el registro en 2007.

A pesar de que la decisión de la SIC quedó en firme, McDonald’s llevó el caso a la Sala de lo Contencioso Administrativo del Consejo de Estado. A través de su apoderado, Álvaro Correa Ordóñez, la multimacional solicitó  evaluar que la marca McDonald’s era famosa en Colombia, y amparados en la ley de marcas, tendría una protección especial, no solo para evitar su confusión con otros signos, sino también para evitar que su valor publicitario se diluya cuando terceros cometieran actos de competencia desleal con marcas similares como, según ellos, era el caso de Mac Dooglas.

 Sobre la fama de McDonald’s, el Consejo de Estado evaluó las pruebas aportadas, entre ellas: un estudio realizado por la firma Yanhaas Advanced Market Research, sobre la distintividad del sufijo ‘Mc’. La Institución declaró que McDonald’s  era famosa, es decir, un signo notoriamente conocido. 

Además, el Consejo de Estado manifestó que existían similitudes significativas en los aspectos ortográficos y fonéticos de McDonald’s y Mac Dooglas; y declaró que las marcas amparaban productos y servicios para el mismo tipo de consumidores, ofrecidos en los mismo canales de comercialización, explicó Correa.

Por lo tanto, la Sala de lo Contencioso Administrativo determinó que la coexistencia de las marcas podían causar confusión y afectar la fama de McDonald’s. Además, declaró la nulidad de  Resoluciones de la SIC en las que se concedía el registro de Mac Dooglas y ordenó cancelar la marca.

Douglas Salazar, titular de la marca,  aseguró que nunca tuvo la intención de copiar la imagen ni los productos de McDonald’s. Al contrario, siempre buscó superarlos en sabor y calidad. “Esta es una decisión injusta que perjudica a la empresa colombiana y favorece empresas multinacionales que vienen a extraer el capital y la mano de obra local”, agregó Salazar.

Esta decisión del Consejo de Estado obliga a la empresa a cambiar su imagen y nombre en los canales de comercialización que utiliza;  y a registrar un nuevo nombre ante la SIC para continuar en el mercado.

Las opiniones

Álvaro Correa Ordóñez
Apoderado de McDonald’s
“Esta decisión corrige el camino que tomó la Superintendencia en 2009 cuando concedió registros para Mac Dooglas y fija una línea de decisión importante, ya que ratifica la necesidad de proteger a McDonalds”. 

Efraín Londoño
Exapoderado de MacDooglas 
“La expresión ‘mac’ está en varias marcas registradas de diferentes clases, entonces a un nuevo titular no tendría por qué negársele su derecho, cuando existen varias marcas con esa misma expresión”.

LA REPÚBLICA +

Registrándose puede personalizar sus contenidos, administrar sus temas de interés, programar sus notificaciones y acceder a la portada en la versión digital.