Colprensa Edgardo Maya, Contralor General.

Carlos Eduardo González - cgonzalez@larepublica.com.co Martes, 29 de agosto de 2017

Uno de los hallazgos fue que el presupuesto para la obra pasó de US$350 millones a US$778 millones.

La Contraloría General de la República encontró 10 hallazgos fiscales por $709.342 millones en la planta de Etanol, propiedad de Ecopetrol, entre los que se encuentran un incremento de más del doble del valor en los costos del proyecto, pues el presupuesto pasó de US$350 millones a US$778 millones.

De igual manera, el ente de control identificó que el lucro cesante de Bioenergy llega a $577.824 millones, por lo que la entidad concluyó que este “resultó ser un proyecto costoso para el país, que no es rentable y cuya ejecución por parte de Bionergy S.A. es ineficiente e ineficaz”.

Esto, debido a que no se ejecutó en el tiempo planeado, pues tardó más del doble y presentó los sobrecostos mencionados anteriormente. Según la investigación de la entidad a cargo de Edgardo Maya, la fecha pactada de terminación definitiva del proyecto era el 12 de junio de 2013 y el inicio de operación de la planta quedó para el 28 de marzo de 2013, “o sea, 48 meses después de la fecha pactada en el contrato”.

Otro de los hechos que llamó la atención del órgano de control fue un contrato que suscribió Bionergy en 2007 con la empresa Visión de Valores, con el objeto de prestar “Servicios de asesoría en la estructuración y cierre financiero del proyecto”. Lo llamativo del caso, resaltó la CGR, es que Gustavo Gaviria Ángel era el dueño de 71,55% de dicha firma, al mismo tiempo que hacia parte, como suplente, de la Junta Directiva de Ecopetrol.

“No puede dejarse de lado la presencia del señor Gustavo Gaviria Ángel, quien para la época en la cual Ecopetrol adquiere a Bioenergy, era miembro de la Junta Directiva de Ecopetrol en calidad de suplente entre los años 2004 a 2007; luego es nombrado como miembro titular desde mayo hasta septiembre de 2007, fecha en la cual renuncia a este cargo”.

Otro de los resultados que encontró la entidad fue el de la compra de dos sociedades panameñas (Los Arces Group Corp y Amandine Holdings Corp) las cuales no tenían predios claves para el proyecto, razón por la cual fueron adquiridas.