Agregue a sus temas de interés

Agregue a sus temas de interés Cerrar

Humberto Suárez Gómez Domingo, 30 de septiembre de 2012

En la era de las comunicaciones móviles, el espectro radioeléctrico se ha constituido como el más importante insumo para la industria de las tecnologías de la información y las comunicaciones TIC.

Conforme con el desarrollo de las tecnologías y la aparición de nuevos servicios y aplicaciones, la demanda de mayor y mejor espectro aumenta como consecuencia del crecimiento del tráfico de datos por encima del tráfico de voz.

El Estado, por constitución ostenta la propiedad del espectro y es el encargado de autorizar su uso. Para disponer del uso del mismo debe tener en cuenta la entrada de nuevos operadores y la demanda de los establecidos con el fin de mantener la oferta de servicios actualizada con las tendencias mundiales.

La tecnología móvil de cuarta generación (4G) representa el más reciente desarrollo tecnológico que permite al usuario obtener mayor velocidad en la transmisión de datos, lo que conlleva la posibilidad de ejecutar aplicaciones más complejas y con mejores prestaciones (televisión móvil, video streaming, convergencia de servicios) que se espera contribuya al desarrollo socioeconómico de un país que busca romper la brecha digital y entrar de lleno a la era del conocimiento.

Con ocasión de la presentación de la subasta, se ha suscitado un debate que en mi opinión es irrelevante, inconveniente e incoherente. Se ha pretendido poner sobre la mesa la posición dominante de Comcel (Claro) en el mercado de voz saliente móvil como un punto a considerar en la subasta.

Esta es una clara incoherencia, estamos frente a los servicios de 4G, servicios que requieren de una red de datos para ejecutarse, más no de una red de voz. Nada tiene que ver la posición de dominio declarada por la Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC) a Comcel dentro de un mercado de voz móvil con la subasta de espectro para datos.

Para ilustrar claramente la idea citaré a la propia CRC en su documento denominado “Escenarios subasta 4G” donde de manera clara establecen que en el mercado de datos, los operadores con mayor participación son UNE con el 27.7% de la Internet Dedicada del país y Movistar con una participación del 53.9% de la Internet Móvil.

Como lo manifiesta claramente la CRC en su documento, Comcel no tiene posición dominante en datos, incluso, no tiene una participación mayoritaria en el mercado de datos fijos ni móviles, por tanto carece de toda lógica pretender excluirlo de la posibilidad de participar en la subasta de la nueva tecnología de datos.

En este orden de ideas, la posibilidad de excluir a Comcel de participar de la subasta lejos de ser una medida regulatoria del mercado, se constituiría en una maniobra ilegal, discriminatoria y altamente inconveniente, teniendo en cuenta que dejaría a todos sus usuarios detenidos en la tecnología de tercera generación.

Esta posibilidad va en contra de los objetivos planteados por el gobierno de masificar la banda ancha y derrotar la brecha digital, impide el desarrollo tecnológico y limita la inversión en un sector donde la migración tecnológica tiene costos tan altos.

Sería un mensaje equivocado para las empresas que más invierten y mejor resultados alcanzan.

Los usuarios estamos esperando del gobierno acciones conducentes a lograr mejor calidad del servicio y medidas que alivien nuestra posición de inferioridad frente a cualquiera de los operadores, cuando interponemos una petición queja o reclamo.
 

LA REPÚBLICA +

Registrándose puede personalizar sus contenidos, administrar sus temas de interés, programar sus notificaciones y acceder a la portada en la versión digital.