Xiomara Mera Jueves, 1 de diciembre de 2016

La creación está construida principalmente de nanoestructuras de carbono, y está conformada de tres partes; la primera es una pequeña cabeza que funciona como nanocontenedor de medicamentos, la segunda es un tubo que transporta el medicamento; por último, tiene una especie de pináculo que le permite unirse a proteínas presentes en las células.

Con este desarrollo en el área de la salud se busca minimizar los efectos adversos de los tratamientos médicos, pues al ser localizado directamente en los poros de las células enfermas u organismos patógenos se contrarrestan las afectaciones a las que se encuentran sanas y a partes no deseadas del cuerpo.

El paso a seguir de la Universidad del Valle es hacer los respectivos ensayos para llegar a ser una opción viable y real en los tratamientos farmacéuticos. 

Esta concesión se suma a las 6763 que ha concedido la Superindustria en los últimos cinco años, las cuales entre 2006 y 2010 sólo llegaban a 1958, según el último estudio realizado por la Dirección de Nuevas Creaciones de la Delegatura para la Propiedad Industrial.

“A diferencia de años anteriores en los cuales el porcentaje de concesión de patentes y diseños era extremadamente bajo, ahora de cada diez solicitudes de patente, cinco tienen éxito y de cada diez solicitudes de diseños industriales, a nueve se les concede el derecho por cumplir con los requisitos de ley”, aseguró la entidad.