Ana María Bedoya Jiménez - amabe2010@larepublica.com.co Lunes, 24 de septiembre de 2012

Ante la actual crisis carcelaria en el país, el Personero de Bogotá, Ricardo Cañón, aseguró que no está de acuerdo con despenalizar delitos porque esta medida no atacaría el problema. “Dejar de castigar al delincuente no es la solución; la privación de la libertad que se imponga debe ejecutarse en el marco del respeto de la dignidad y de los derechos humanos”.

Así fue la respuesta de Cañón ante la iniciativa presentada recientemente en el sentido de despenalizar ciertas conductas para mitigar la grave situación carcelaria que vive el país y la ciudad, sin un estudio de sus efectos en la política criminal.

“No se puede desestimular a las autoridades de policía. En Bogotá existen 17.251 internos, de los cuales 2.491 han sido judicializados por los delitos de fabricación, tráfico y porte de armas de fuego o municiones. Si se hace un análisis, la judicialización de estas personas ha producido una disminución de la violencia en la capital”, explicó Cañón.

En esta medida, agregó que las autoridades judiciales no han resuelto la situación de 2.753 personas que ya cumplieron su pena o que de alguna manera tienen derecho a los subrogados penales, pero continúan privados de la libertad en las cárceles y eso constituye una vulneración a sus derechos.