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  • Ana Bedoya Jimenez

jueves, 25 de octubre de 2012

La sociedad de Gaseosas Posada Tobón, Postobón, demandó ante el Consejo de Estado la decisión de la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC), de otorgar a la sociedad Embotelladora de Aguas Gaseosas Huancayo el lema comercial “la más grande de Colombia” para acompañar la marca BIG Cola.

El Consejo de Estado admitió el trámite y solicitó al Tribunal de Justicia de la Comunidad Andina una interpretación prejudicial.

Dentro de los hechos que se expusieron se encontró que el primero de octubre de 2007, la sociedad Embotelladora de Aguas Gaseosas Huancayo, solicitó ante la oficina de Signos Distintivos de la Superindustria el registro del lema comercial “la más grande de Colombia” para acompañar la marca mixta BIG Cola. El fin es distinguir productos comprendidos en la Clase 32 de la Clasificación Internacional de Niza.

La Clase 32 corresponde a cervezas, aguas minerales, gaseosas y otras bebidas no alcohólicas; bebidas y zumos de frutas; siropes y otras preparaciones.

Al respecto, Postobón se opuso al registro del lema argumentando la falta de distintividad del signo. Sin embargo, mediante Resolución 20280 de 20 de junio de 2008, la División de Signos Distintivos de la Superindustria declaró infundada la oposición y concedió el registro del lema comercial solicitado.

Más adelante, Postobón interpuso el recurso de reposición ante la misma instancia y el recurso de apelación ante el Superintendente Delegado para la Propiedad Industrial, quien confirmó la decisión inicial. De esta manera quedó agotada la vía gubernativa.

Ante ello Postobón tomó el recurso de una demanda ante el Consejo de Estado argumentando que la Superindustria violó el artículo 177 de la Decisión 486 ya que la expresión solicitada, “ no solo alude a productos de la misma clase o de clases vinculadas sino que también puede perjudicar a los demás empresarios competidores en el mercado y por consiguiente a otros productos y marcas”, agregó.

Y añade “se evidencia el riesgo de confusión que puede causar dentro del mercado el carácter descriptivo de la misma, lo que hace incuestionable que el análisis de la Superintendustria haya resultado inadecuado y violatorio de la ley”, concluyó la demanda. El tercero interesado, la sociedad Embotelladora de Aguas Gaseosas Huancayo, respondió la demanda afirmando que el lema comercial solicitado a registro para su marca BIG Cola, “es una expresión completamente caprichoso y de fantasía”.

Más adelante afirma que dicho lema “resulta novedoso y arbitrario, a tal punto que ningún competidor o fabricante de bebidas refrescantes o aguas minerales requiere de dichas expresiones para informar al público consumidor aspectos particulares de su producto. Al responder, el Tribunal de la Comunidad Andina, concluyó que los signos de fantasía son distintivos y por tanto registrables. Así mismo, recomendó al juez consultante analizar que el lema cumpla con todos los requisitos de registrabilidad establecidos en el artículo 134 de la Decisión 486.

Además, aclaró que las normas que regulan el registro de las marcas son aplicables al registro de lemas comerciales. De todas formas, el Consejo de Estado tiene en este caso la última palabra.

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