Marcela Chacón Sierra - mchacon@larepublica.com.co Sábado, 1 de septiembre de 2012

Gran variedad de productos para adelgazar, que van desde las famosas pastillas chinas, pasando por los quemadores americanos, hasta las “vacunas antiobesidad”, han puesto en peligro la vida de las personas que desean bajar de peso a toda costa.

Pero no solo las estafas por publicidad engañosa, sino que los efectos secundarios en la salud, también ponen en alerta a la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) y al Invima ante la gran oferta de los “productos milagrosos” en el mercado.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), actualmente solo hay dos productos autorizados como adelgazantes: el Ortlistat, cuya marca comercial es Xenical; y la Sibutramina.

Pero, para el subdirector de medicamentos del Invima, Francisco González, desde el 13 de octubre de 2010, el Invima canceló en el mercado local el registro sanitario de la anfetamínicos y seudoanfetamínicos como la Subitramina, al señalar este tipo de productos como “generadores de efectos secundarios como ansiedad, depresión, aumento del ritmo cardiaco, afecciones hepáticas e insomnio”.

Fue así como la orden del organismo fue que se suministrara sólo bajo prescripción médica.

Por su parte, los demás productos que ofrecen absorber calorías, quemar grasas, reducir la masa corporal o la eliminación de ácidos grasos no son aprobados por la OMS ni por el organismo de control colombiano.

Sin embargo, Ricardo Javier Rosero, médico de la Clínica Universidad de La Sabana, afirma que hay una cantidad de productos como quemadores, de extractos naturales y medicamentos que generan efectos colaterales a largo plazo.

“Todo tipo de sustancias como la cafeína, taurina y fármacos que no son aprobados por el FDA, conllevan efectos a largo plazo como cardiopatías, problemas renales y alteraciones en la hormona tiroidea”, añadió el doctor Rosero.

A pesar de ello, es un secreto a voces que hay una gran cantidad de productos, en su mayoría chinos y americanos, que llegan al mercado nacional por contrabando y son distribuídos sin el registro Invima en almacenes de “Sanandresitos”, gimnasios, centros de estética y en páginas de internet.

La Agencia de Alimentos y Fármacos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) señaló en un análisis algunos ingredientes que contienen una gran cantidad de productos que están en alerta por parte de las autoridades sanitarias de Colombia al estar en venta pirata, (ver infografía). Algunos contienen sustancias como Sibutramina (una sustancia controlada), Fenitoína (anticonvulsivo) y Fenolftaleína (una solución usada en experimentos químicos que se sospecha es un agente carcinógeno).

Un entrenador de un prestigioso gimnasio que pidió la omisión de su nombre, considera que al vender estos productos se juega con los sentimientos de las personas que pagan cifras absurdas de dinero por productos que en realidad son de bajo costo y que en su mayoría son fraudulentos.

“Algunos quemadores como Hidroxicut, Fat Burner; ampolletas que se aplican vía intravenosa como L-Carnitina, algas, alcachofa, lecitina, e incluso medicamentos para el asma como el Clenbuterol, sólo generan un efecto placebo si hay una dieta regulada, y se deben asumir los altos riesgos físicos como los trastornos metabólicos, hepáticos y depresiones”.

Alto precio
“Hay algunos quemadores de grasa que no llegan al precio inicial de $50.000 en tiendas de reconocidos fisiculturistas y son vendidos en los gimnasios hasta en $250.000 con resultados nulos en la reducción de peso”, agregó.

Y no solo en el “mercado negro” se ven este tipo de fraudes. En los mismos medios de comunicación se ofrecen productos adelgazantes, con atributos que no cumplen con su naturaleza y son considerados legislativamente como publicidad engañosa.

Es así como el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima), recientemente no encontró ningún medicamento, vacuna, suplemento dietario, medicamento homeopático y/o producto fitoterapeutico con nombre de marca o de producto Lipomax (más conocido como “Vacuna Antiobesidad”) que cuente con registro sanitario vigente y en estudio.

Esto, ante las denuncias recibidas por parte la comunidad y algunos pacientes respecto a un método para perder peso que está siendo promocionado por los medios de comunicación como “vacuna adelgazante”,.

“Según el abogado, Eduardo Vásquez, en casos de acciones fraudulentas o de publicidad engañosa con este tipo de productos, los colombianos están amparados por el nuevo Estatuto del Consumidor que entró en vigencia en abril de 2012, por medio de la Ley 1480.

“Cuando una persona resulta víctima de productos adelgazantes que son piratas, se debe acudir a la Superindustria para que se investigue y se reclame por qué no se cumplió con lo que se ofrecía de acuerdo a la naturaleza del producto, o por falsas certificaciones que jamás fueron certificadas por el Invima”.

Mientras tanto, el sector cosmético, grupo al que pertenecen este tipo de productos adelgazantes en la SIC, ha sido uno de los más denunciados: en 2011, más de 3.000 denuncias fueron registradas ante la entidad de regulación al consumo por fraudes publicitarios.

Es así como las entidades de regulación recomiendan a la población en general no adquirir suplementos dietarios como adelgazantes, ni someterse a tratamientos con productos que pueden considerarse fraudulentos en su mayoría y, por lo tanto, de alto riesgo para la salud.

Las opiniones

Francisco Bernardo
González Baena
Subdirector de medicamentos del invima

“A algunos productos homeopáticos, y terapéuticos les dan atributos que no existen y lo que único que provocan es el engaño a la población que, por lo general, son víctimas de fraudes. Hay que recordar que los suplementos dietarios tampoco son productos para adelgazar”.

Ignacio Cantillo
Abogado

“Se debe tener énfasis en los criterios preventivos por parte del gobierno al controlar estos tipos de productos en la publicidad, ya que esto ahora es imposible de mitigar por los diversos canales de comunicación en donde muchos incautos pueden caer por este tipo de ofrecimientos”.

Eduardo Vásquez
Abogado

“Cuando una persona resulta víctima de los efectos de productos adelgazantes que pueden ser fraudulentos, debe acudir a la Superintendencia de Industria y Comercio, la cual debe investigar el porqué no se cumplieron los requerimientos que ofrecen este tipo de productos”.