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Salud Hernández-Mora Jueves, 13 de septiembre de 2012

La extorsión es una pesadilla para muchas empresas citadinas, no solo para las que operan en zonas rojas donde suelen pagar vacuna. Entrevista de Salud Hernández-Mora al Director del Gaula, General Humberto Guatibonza.

 Y algunos piensan que con los procesos de paz la inseguridad crece porque una parte de los que dejan las armas se incorporan a las bandas de delincuentes comunes.

¿Cree que esa gente seguirá extorsionando en la vida civil?   

En todas partes del mundo el post-conflicto genera delincuencia común, eso no lo podemos esconder, pero estaremos preparados para ese momento.

¿Si cesa el secuestro extorsivo, no crecerá la extorsión?

Puede ser, pero en escala menor. Lo que estamos viendo es lo que llamamos micro-extorsión, donde el extorsionista convive con la gente como uno más. A ellos les interesa más recibir poco, pero con continuidad, que una cantidad grande a largo plazo.

Si extorsionan a un empresario, ¿tiene que mirar entre sus empleados para buscar al desleal que dio sus datos?

Exactamente, alguien al interior suele estar relacionado.

¿Por qué apenas denuncian? ¿Siguen desconfiando en la policía?

No; es más que todo desconfianza hacia la justicia. Nosotros tenemos una efectividad cercana al 92%, de cada diez casos nueve terminan con la detención del extorsionista, pero muchas veces recobran su libertad al poco tiempo.

¿Y toman represalias?

Normalmente no lo hacen. Los extorsionistas tienen mucha tela donde cortar, ellos mismos suelen decir: “Hay muchos peces en el mar”, no pierden el tiempo en eso. El extorsionista es una persona que prefiere trabajar escondido detrás de un teléfono, detrás de un computador, antes de salir a la calle a atracar o asaltar un banco. Son perfiles diferentes. Y si cometen un atentando intentan no afectar demasiado, meter miedo antes que otra cosa. Casi nunca matan al dueño para que pague. Los que cometen atentados de mayor calibre para presionar son las guerrillas y las bandas criminales.

¿Qué hacer si uno recibe una llamada extorsiva?

Conservar la calma; segundo, contestar tranquilamente, averiguar qué quiere y es importante no comprometerse en nada en esa primera llamada. Después, inmediatamente, llamar a la policía. Hay unos, como los que llaman desde la cárcel, que no hacen inteligencia, se guían por un directorio de teléfonos, son extorsiones al azar, a veces no conocen siquiera el nombre del dueño, preguntan por el gerente. Pero hay personas que se ponen nerviosas y ahí mismo pagan.

¿Cuál sería el retrato actual de las bandas de delincuentes que secuestran?

Es delincuencia común que se organiza solo para este tipo de trabajo. Por general quieren una negociación rápida y una exigencia económica baja porque saben que el tiempo corre en contra de ellos, no tienen espacios para guardar a los cautivos por mucho tiempo.

¿Cuál es la modalidad más común de secuestro, porque hace unos días raptaron a un empresario en su finca cercana a Anapoima?

En las grandes ciudades ya no hay secuestros extorsivos porque la reacción de la policía es rápida. En Cartagena hace años que no secuestran a nadie. En Bogotá hace veinte días tuvieron que soltar a una persona porque se vieron acorralados. Hay mucho control policial, los taxistas están pendientes, igual la ciudadanía; todo el mundo llama, hoy día se comunican al instante por twitter, hay mucha forma de llegarle a la autoridad. Por eso los secuestradores prefieren sitios alejados como una finca o sacarlos de la ciudad. En Bogotá un muchacho invitó a su novia a Casanare y la entregó en Arauca; luego la mataron. A otra la sacaron al Tolima y la mataron. Les quitan la vida cuando el secuestrado descubre quién lo vendió y el secuestrador quiere proteger a su contacto.   

¿Qué precauciones conviene tomar cuando una persona con cierto riesgo sale a una finca?

Uno, lo que más atrae a los delincuentes es la exhibición de mucho poder económico; dos, la rutina es mortal. Y hay que tener cuidado para saber bien quien es la gente que uno contrata.

¿Qué pasó con los contratistas chinos que se llevaron las Farc?

No sabemos.

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