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Mateo Jaramillo - mjaramillo@larepublica.com.co Sábado, 19 de octubre de 2013

Una de las altas cortes más sonadas en los últimos días en Colombia es la de La Haya, en donde los países llevan sus diferencias para que se de solución a los conflictos. Latinoamérica es una de las regiones con más pleitos en la Corte Internacional de Justicia (CIJ), en donde actualmente se están resolviendo tres casos.

El mismo año en el que murió el caudillo liberal Jorge Eliécer Gaitán, se desató una revuelta militar en Perú. Aunque fue reprimida al siguiente día, se acusó al partido Alianza Popular Revolucionaria Americana y a su dirigente, Víctor Raúl Haya de la Torre, de gestar la rebelión. Con el fin de librarse de las acusaciones, en enero de 1949, el líder peruano se asiló en la embajada colombiana de Lima.

Como no pudo ser juzgado por la cúpula del Gobierno Nacional, y Colombia, en cambio, pidió un salvoconducto para que Haya de la Torre saliera del territorio como refugiado político; ambos países acordaron resolver la disputa ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en un litigio que fue fallado el 15 de junio de 1951 y se conoció como el ‘Caso Haya de la Torre’; el primero de Colombia en la Corte de La Haya y el comienzo de las disputas legales en Latinoamérica en la segunda mitad del siglo XX.

La CIJ es el órgano judicial de Naciones Unidas. Según consta en los registros de la alta corte, en este momento hay tres casos de países de la región pendientes de ser fallados, dos de ellos entre Costa Rica y Nicaragua.

En diciembre de 2011, el gobierno de Daniel Ortega presentó una demanda contra Costa Rica por la violación a la soberanía nicaragüense y los daños ambientales ocasionados en su territorio. En el escrito aseguran que “las acciones unilaterales de Costa Rica trataron de destruir el río San Juan y su frágil ecosistema”, entre otros aspectos. De la misma manera, los representantes legales del gobierno de Laura Chinchilla iniciaron un proceso legal en abril de 2013 por la invasión del ejército nicaragüense en octubre de 2010.

Sin embargo, de este conflicto ya ha habido varios fallos del organismo internacional; el primero fue resuelto en 1992 por las acciones armadas fronterizas en una demanda que presentó el gobierno de Nicaragua; luego en 2009 se dio el segundo fallo de la CIJ en una demanda que presentó Costa Rica y en la cual se esperaba aclarar los derechos de navegación y derechos conexos.

La experiencia nicaragüense
Si bien son cuatro los casos de Costa Rica en la Corte de La Haya, por el lado de Nicaragua son nueve las veces que ha estado en los tribunales, ya sea como demandante o demandado, incluyendo el litigio con el Estado colombiano. Por esta razón, se convirtió en el país de Latinoamérica con más intervenciones.

Los casos restantes se dieron con Honduras, que se han resuelto en cuatro ocasiones, y El Salvador; en gran medida por disputas fronterizas. Silvana Insignares, experta en Derecho Internacional de la Universidad del Norte, asegura que “Nicaragua es uno de los países que más se ha especializado en estos temas. En cambio, por el lado colombiano, tenemos conocedores de las temáticas pero no expertos en litigios frente al mar”.

Las demandas contra Colombia
El Estado colombiano ha estado presente tres veces en los tribunales de Holanda por disputas bilaterales. En todos los casos, sentado en la parte demandada.

El primero, como ya se mencionó, fue fallado en 1950. Tuvieron que pasar 62 años para estar nuevamente en las decisiones de los tribunales; esta vez en un fallo que resolvió la CIJ con motivo de la demanda presentada por Nicaragua por la disputa limítrofe en el Archipiélago de San Andrés; y el último fue resulto este año luego de que el gobierno de Juan Manuel Santos decidiera llegar a un acuerdo diplomático de US$15 millones con Ecuador debido a las fumigaciones con glifosato en la frontera de ambos países.

Pese al sentimiento generalizado de las pérdida de Colombia en los casos de la CIJ, en opinión de Mauricio Jaramillo, catedrático internacionalista de la Universidad del Rosario, el Estado colombiano ha salido bien librado. “A Colombia le fue bien, ganó en tres aspectos; el primero es que en las consideraciones preliminares de 2007 se reconoce que el archipiélago es de Colombia como lo indica el Tratado Bárcenas-Esguerra; en un segundo aspecto, todos los cayos en disputa le pertenecen a Colombia y todos tienen mar; por último, se quita de encima un problema limítrofe que nunca estuvo claro, era costo y generaba inestabilidad política; ahora tienen una frontera con Nicaragua”, dice Jaramillo.

En el caso de la solución diplomática con Ecuador, el doctor en Derecho Internacional, Rafael Prieto, asegura que Colombia, “admitió la responsabilidad de las acciones y se privó de algunos argumentos para responder ante los tribunales internacionales como lo es la lucha contra el narcotráfico”.

Conflictos latinoamericanos
De los 15 casos que está analizando o que falló la CIJ, la mayoría es por disputas territoriales, pero hay algunos aspectos particulares en estos conflictos.

Para la profesora Insignares, la definición limítrofe “es un proceso que surtió en América Latina en el siglo XX, eso unido a la realidad y la evolución de los países y fronteras, más algunos acuerdos como la Convención sobre los Derechos del Mar, una zona económica exclusiva que le otorga soberanía al estado”.

Así mismo hay algunos hilos comunes, como afirma el analista Prieto, “lo que uno ve es que se trata de asuntos territoriales, pero en particular llama la atención una especie de revisionismo, sobre lo límites que algunos estados veían como definitivos, como el caso de Nicaragua contra Colombia y de Salvador contra Honduras”.

Sin embargo, como afirma Jaramillo, “el resultado de los fallos depende de la estrategia de cada grupo de abogados (entre 15 y 20 personas), porque son muy pocos los que tienen el conocimiento”.

Las opiniones

Mauricio Jaramillo Jassir
Catedrático de relaciones internacionales de Universidad del Rosario

“La estrategia de cada país depende del grupo de abogados, que no son más de 15 personas, porque son muy pocos los que tiene el conocimiento en el mundo. Lo cierto es que en los fallos de la CIJ no caben dilaciones o aplicaciones intermedias”.

Rafael Prieto Sanjuan
Doctor en derecho público internacional y profesor de la U. Javeriana

“En el caso con Nicaragua, la CIJ trató de darle a cada uno algo. Si yo aspiro a la soberanía, pues gané. Sin embargo, si considero que de nada sirven los cayos sino tengo libertad sobre el mar, pues me fue mal. No se perdió porque tampoco se ganó”.

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