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Andrea del Pilar Mancera - amancera@larepublica.com.co Martes, 25 de septiembre de 2012

La Superintendencia de Industria y Comercio (SIC), a través de Resolución Nº 55180 del 24 de septiembre de 2012 declaró fundadas las impugnaciones presentadas por la sociedad Inversiones CCL S.A.S. y Comunicaciones y Negocios S.A., y, en consecuencia, invalidó el proceso electoral adelantado el 5 de julio por la Cámara de Comercio de Barranquilla, ordenando su repetición el 22 de noviembre.

Según el superintendente (saliente) José Miguel de La Calle, la Cámara de Comercio de Barranquilla ya había sido alertada sobre las irregularidades y por lo tanto se informó de esta situación a la Fiscalía para que según considere, tome acciones.

La decisión se tomó ante la comprobación de que la Cámara de Comercio incumplió la obligación de depurar el censo electoral, y ante la verificación de múltiples indicios de manipulación del resultado de la votación. Según la SIC, durante la visita practicada a la Cámara de Comercio de Barranquilla el 17 y 18 de septiembre se estableció que durante el primer trimestre del año 2012, se constituyeron 1.545 personas jurídicas , todas bajo la figura de sociedades por acciones simplificadas -SAS, de las cuales 1.483 se encuentran concentradas en 72 personas.

Se estipuló que Donaldo Barrios, Darmellis Riedel, Airto Durán, Miguel Veloza, Juan Orozco, Gustavo Hadechini, Alexander Cano, Luis Montoya, Ricardo Ávila y Eduardo Herrera, en su condición de contadores públicos, expidieron alrededor de 700 certificados, en los que dejaron constancia del cumplimiento de los deberes de comerciante, a pesar de que en algunos casos, éstos habían manifestado no llevar contabilidad regular de sus negocios. Barrios y Durán, quienes a su vez eran candidatos a miembros de la Junta Directiva de la Cámara de Comercio de Barranquilla, expidieron alrededor de 288 certificados. Se evidenció que las sociedades que fueron constituidas en el primer trimestre del año representan aproximadamente el 25% de la totalidad de votos posibles . Adicionalmente la Superintendencia observó que la frecuencia de constitución de sociedades se repite entre los representantes legales, siendo la constitución de 10 sociedades la más común, seguida por la constitución de 30.

Para la gran mayoría de las nuevas sociedades, esto es el 98,71%, se registra un solo empleado, hecho que llama la atención de la Superintendencia no solo por la coincidencia, sino porque las empresas con objetos sociales tan distintos entre sí y que implican distintas tareas y funciones, así como de dedicación a la misma, cuenten con exactamente el mismo empleado.

De 1.483 firmas creadas, solo dos, que equivalen al 0.13% del total, fueron constituidas con un capital de $100 millones. Las 1.481 restantes se crearon con un capital exactamente igual.

“Se encontró que si bien los documentos de constitución de las sociedades por acciones simplificadas estudiados, reúnen los requisitos legales, una vez analizados los mismos estos tenían una impresionante similitud en casi todos los formatos utilizados, modificando en la gran mayoría de los casos únicamente el nombre del accionista, objeto y razón social de cada sociedad”, manifestó la Superindustria.

La Superintendencia encontró que una sola persona decide crear más de una sociedad en un periodo de tiempo inferior a tres meses, existiendo personas que constituyeron y registraron hasta 46 sociedades en menos de un mes. Al analizar los nombres de las empresas, se observa que una gran mayoría de estas tienen un nombre que termina ya sea bien con el nombre o apellido del representante legal y accionista o con alguna combinación de las letras del nombre completo de éste. Al verificar los nombres propios de los representantes legales, se puede observar que en varios casos ambos apellidos coinciden indicando que, al parecer, estos tienen una relación familiar de hermanos.

Adicionalmente, se encontraron coincidencias respecto del domicilio y teléfono. Se trata de negocios desde un museo, una aseguradora, un servicio de limpieza y hasta una empresa de software. Igualmente, “sorprende que una empresa cuyo objeto social tiene que ver con canteras, opere en el mismo lugar físico que un centro cardiológico, centro de fotografía e impresión, una empresa de confección de tejidos y otros negocios de cerámicas y pisos”, dijo De La Calle.

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