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Johanna Celedón Oñate - jceledon@larepublica.com.co jueves, 25 de octubre de 2012

Ante la solicitud presentada a la Superintendencia de Industria y Comercio por parte de Iván Alfonso Perilla, para obtener el registro de la marca denominativa Enfort, que distingue productos de clasificación 5 internacional, el Laboratorio Franco Colombiano Lafrancol S.A. y Genoma Lab Internacional presentaron su oposición por existir una similitud entre el signo y las marcas actualmente vigentes en el mercado.

Sin embargo, luego de que cada una de las firmas presentara sus argumentos, la Superindustria decidió declarar infundada la oposición de Lafrancol y aceptar la solicitud presentada por Genoma Lab para oponerse al nuevo registro por generar confundibilidad con su marca M Force.

Por un lado, la sociedad solicitante de la nueva marca, en representación de Carlos Fernando Amaya, explicó que los dos signos en disputa no son idénticos, por lo que Enfort, que se crearía para distinguir productos de la clase 5 podría coexistir en el mercado con M Force. Éste signo hace alusión a productos de la clase 3 y 5, puesto que cumple con requisitos de distintividad, perceptibilidad y susceptibilidad de ser representado gráficamente sin afectar los derechos de terceros. Por su parte, Genoma Lab, empresa mexicana encargada de desarrollar medicamentos y productos dermo-cosméticos, basó sus argumentos en la irregistrabilidad del signo por identidad o similitud con la marca que ya había sido registrada en su compañía (M Force).

Antes de la confrontación de estas dos marcas: Enfort (Nominativa) y M Force (Mixta), se explicó que en este caso debe tener en cuenta que el elemento denominativo del signo mixto suele ser el predominante, puesto que las palabras causan gran impacto en la mente del consumidor, que habitualmente solicita un producto o servicio a través de la palabra contenida en el conjunto marcario.

Después de esta aclaración, y luego de analizar los signos, se encontró que estos son susceptibles a crear confusión en los clientes. En primer lugar, se determinó que si bien la marca opositora se puede pronunciar como “eme fors”, también es pertinente mirar que la nueva marca que saldría al mercado se pronunciaría como “em fors”, de manera que estos dos signos podrían inducir al consumidor al error, por el hecho de dar la impresión de que se tratan de dos productos que presentan algún tipo de relación entre ellos.

Por otra parte, a la hora de analizar la relación que podría existir entre los dos productos que ofrecen cada uno de los signos en conflicto, se señaló que el registro solicitado pretende identificar algunos elementos que se asemejan a la marca previamente registrada, y por tal razón, ambos comparten la misma naturaleza y finalidad referida al cuidado de la salud contenidos en la clase 5 del nomenclador internacional.

Por lo anterior, y frente a la gran similitud de dichos signos marcarios, la Superindustria concluyó que el registro de Enfort representaría un riesgo de confusión, puesto que el consumidor no tendría los elementos suficientes para diferenciar el producto y el origen empresarial de uno y de otro. Es así como no vio conveniente que esta marca coexistiera en el mercado junto al registro marcario de Genoma Lab Internacional, M Force.

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