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Jhon Guzmán Pinilla - jguzman@larepublica.com.co lunes, 28 de septiembre de 2015

Joshua Matriotti, director general de la Agencia Colombiana para la Reintegración, habló con LR y afirmó que hay 160 grandes empresas como Éxito, Terpel, Bancolombia y Bavaria, que han contratado a 1.500 personas que vienen directamente del conflicto. Además aseguró que Colombia está preparada para recibir a los integrantes de las Farc y otros grupos revolucionarios, gracias a instituciones como Unidad de Víctimas, el Centro de Memoria Histórico, el Departamento para la Prosperidad Social y la Agencia Colombiana para la Reintegración.

¿Colombia está preparada para acoger a los desmovilizados?
Si algo se ha hecho en los últimos 15 años en Colombia es construir una institucionalidad preparada para apalancar procesos de paz, por ejemplo con la Unidad de Víctimas, el Centro de Memoria Histórico, el Departamento para la Prosperidad Social y la Agencia Colombiana para la Reintegración. 

En temas de integración yo creo que Colombia tiene un modelo consistente de largo plazo que es responsable y humano, el cual facilita el transito de los desmovilizados a mecanismos de sensibilidad, en ese marco nosotros desde la Agencia vamos a poner al servicio nuestra experiencia, desafíos, logros y conocimiento. 

¿Cuál es el número de empresas vinculadas con la contratación de desmovilizados?
En términos generales yo tengo una lista de 160 grandes empresas que han estado vinculadas al proceso de reintegración desde hace más de 10 años.

¿Cuáles empresas son ejemplo de ello?
Tenemos 160 grandes empresas que dan 1.500 empleos a desmovilizados. Algunas de ellas son Coltabaco, Éxito, Coca-Cola Femsa, el Banco Caja Social, Sodexo, Jumbo, Eternit, Terpel, Bancolombia, Bavaria, y otras más.

¿Cuánto se podría ahorrar el país si se termina el conflicto armado?
El balance que se puede establecer es que el año pasado se registraron 14.000 muertos, 2.000 corresponden al conflicto armado. Solo con hacer cumplir el acuerdo se podría garantizar la seguridad y la vida a 2.000 personas que no morirían. Esto sumado a la disminución en costos de guerra y que se podría aprovechar en otros frentes.

¿Cómo garantizar que los desmovilizados no vuelvan a ser parte del conflicto?
Va a ser muy importante la capacidad institucional y ahí como sociedad y estado nos tenderemos que comprometer a fondo, porque la firma del acuerdo no va a garantizar que desaparezca la minería ilegal, el narcotráfico, el contrabando y otras conductas delictivas.

¿Qué pasa si los desmovilizados vuelen a cometer delitos?
Las cifras en Colombia demuestran que de las 58.000 personas que hay desmovilizadas en Colombia, 48.000 han ingresado en el proceso de reintegración, de ellas 66% están comprometidas con no volver a un escenario de ilegalidad y con eso me refiero a pertenecer a grupos armados ilegales, no cometer ningún delito, ser ciudadano responsable en Colombia, en ese marco solo 24% han reincidido o están en riesgo de hacerlo.

¿Qué evaluación hace de los puntos acordados entre el Gobierno y las Farc?
Además de lo que se ha dicho en reiteradas oportunidades, lo primero es ratificarle al pueblo colombiano que el anuncio del miércoles, entre la delegación del Gobierno y las Farc, es un anuncio fundamental para garantizar una disminución en los ciclos de violencia, una estabilidad jurídica que nos asegure el transito hacia una normalización efectiva. 

Ahora bien, lo importante del acuerdo es que por fin se llegó a una salida entre ambas partes, con condiciones establecidas y que se deben cumplir, porque si en 15 días cambian las reglas de juego, posiblemente esas personas que tomaron el camino de desvincularse de la guerra no van a creer en una salida del conflicto.

¿Cuáles fueron los momentos más difíciles en el proceso?
Hay diferentes momentos que fueron tensos, y un punto complejo fue la decisión de justicia transicional, porque era algo que comprometía diferentes mecanismos para romper con la violencia definitivamente en Colombia. No fue fácil pero se logró.

¿Qué se viene ahora para los diálogos de paz?
Sin duda el componente que vamos a esperar es el más complejo, que va a ser el tratamiento jurídico de largo plazo, que es garantizar la seguridad por parte del estado a las personas que se acogen al procesos de paz.

¿El proceso impulsaría la inversión en Colombia?
Yo creo que si Colombia ha tenido una situación de violencia en los últimos 50 años, y a pesar de todo ha crecido y desarrollado su economía, yo sin duda creo que el país va a ser más atractivo para diferentes países y para inversionistas internacionales. El país tiene una rica fuente de recursos naturales que pueden ser explotados por la mano de obra nacional.

¿Cuánto podría ser el dividendo económico para la paz? 
Yo creo que eso es arriesgado, pero vuelvo e insisto, si Colombia ha venido creciendo consistentemente en los últimos 15 años, eso va a implicar que el país en paz puede afianzarse en conseguir el desarrollo con el posconflicto, es decir, Colombia en paz va a ser un país absolutamente sostenible económicamente.

La opinión

José Manuel Restrepo
Rector de la Universidad del Rosario
“Es importante el aporte de las empresas que otorgan oportunidades de trabajo a los excombatientes, porque garantizan un futuro diferente por fuera de la guerra”.

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