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Germán Corcho Tróchez - gcorcho@larepublica.com.co sábado, 23 de noviembre de 2013

Directores de bufetes como Juan Guillermo Ruiz, de Posse Herrera Ruiz, toman como ejemplo a Brasil para sostener que “la capacidad de los bufetes refleja el tamaño económico de sus países, el volumen de negocios y transacciones”.

A medida que la economía del país se incrementa, las firmas legales crecen y llegan otras foráneas. Este proceso conlleva a que los bufetes se tengan que especializar. Es por esto que se ha desatado una moda de buscar más socios.

La inyección extranjera requiere de servicios de asesoría especializados y adecuados, y además trae consigo a gigantes multinacionales con amplia experiencia y acostumbrados a brindar esta clase de servicios.

Algunos de los últimos jugadores que han entrado al sector de las consultorías legales han sido Holland & Knight, Lead Legal Advisors, Garrigues, Northon Rose, Baker & McKenzie, Lewin & Wills, y Cremades & Calvo Sotelo.

En el plano, las cifras de Proexport indican que el mercado colombiano va por el buen camino del crecimiento. La inversión extranjera será cada vez mayor y, según la entidad, en el primer semestre de este año por eso llegaron 45 empresas a invertir en proyectos alrededor de US$1.400 millones hasta 2016.

En opinión de algunos directores de bufetes ranqueados en la reciente Partners, la exigencia global impone a las oficinas una mayor solvencia, planificación y poder de oferta. Precisamente, la guía jurídica británica resalta en el resumen de su capítulo ‘Colombia’ que la continua fluctuación de inversión foránea ha resultado en un saludable flujo de trabajo para los bufetes del país.

¿Implica ello tener más o menos socios? ¿De ello depende la consecución de nuevos clientes? ¿Más serían contraproducentes para la organización y coordinación del grupo?

Entre más áreas, más cabezas
Las respuestas solo coincidieron en el primer interrogante, que “es mejor tener más para consolidar equipos interdisciplinarios que puedan responder oportunamente a las necesidades de los clientes”, así lo manifestó Francisco Javier Gil Gómez, integrante de la cúpula de la firma antioqueña Enfoque Jurídico

Otro de los socios consultados por LR, Jaime Trujillo Caicedo, sostiene que en el caso de Baker & McKenzie propenden por dos tendencias que parecerían contradictorias, a primera vista.

Por un lado, en dicho conglomerado han planeado tener cuantos socios sea necesario. El objetivo es que el trabajo sea coordinado y supervisado adecuadamente; que los socios tengan a la vez tiempo suficiente para su labor natural, formular e implementar la estrategia de la firma; puedan promover y cuidar a los clientes, y entrenen a los asociados.

“Como el volumen de trabajo ha crecido significativamente en los últimos años, podría ser aconsejable aumentar el numero de socios”, agrega Trujillo.

El número de cabezas en el que se reparta el liderazgo del despacho también tiene una relación estrecha con las áreas de práctica profesional que cubra.

Son personas de altas calidades profesionales, sobre todo con experiencia, cualidad que garantiza a su empresa excelencia en los servicios, una mayor facilidad para la comercialización de su oferta y contribuir a su buena reputación.

Los socios, explica Adriana Martínez Villegas, presidente de Martínez Córdoba & Abogados Asociados, tienen usualmente bajo su mando el sector en el que son expertos. Motivo por el que recae sobre sus hombros el posicionamiento del bufete en dicha práctica, y por ende la obtención de mayores ingresos a través de nuevos o potenciales clientes. “Dependiendo de la orientación que los socios quieran darle a la firma, se mantendrá el número de socios o crecerá”.

Empero, advierte que si es lo contrario y la facturación no es significativa, el área puede llegar a ser no viable especialmente por los costos laborales. “Por ello la firma debe analizar cuidadosamente la incorporación de nuevas áreas de práctica profesional”.

Equilibrio entre costos y clientes
De acuerdo a lo manifestado por los especialistas contactados, en estos tiempos en que los Tratados de Libre Comercio, TLC, están de moda, resulta más conveniente para las empresas contar con una firma que en lo posible posea la capacidad de atender todas sus necesidades en materia de asesoría jurídica.

“Algunas empresas optan por grandes firmas que puedan brindarles este tipo de servicio. Otras prefieren contratar a los individuos destacados en cada una de las áreas y contar con varios profesionales cuyos distintos criterios, aporten a la solución de los problemas jurídicos”, comenta Martínez Villegas.

Entre esos abogados independientes, Chambers destaca a Ramiro Araújo Segovia y Rogelio Perilla en tratados internacionales, Andrés Ordóñez Ordóñez en seguros, Fernando Trebilcock Barvo en bienes inmuebles, y Felipe Rubio Torres y Ernesto Rengifo en derechos de autor.

Los estudios de algunas firmas han concluido que los despachos deben equilibrar entre el costo que representa para los usuarios un grupo mayor de socios y sus asociados, con una de las razones más comunes de queja: la falta de supervisión y disponibilidad de los mismos.

“Hay que ser más exigente al nombrar socios: ya no es suficiente haber cumplido cierto tiempo en la firma y hacer muy bien su trabajo, sino que es indispensable que el candidato tenga la capacidad de generar trabajo, pensar y actuar estratégicamente”, puntualizó Jaime Trujillo.

Antecedentes
Juan Fernando Córdoba, director del programa de derecho de la Universidad de La Sabana, explica que la conformación de las firmas de abogados es un fenómeno empresarial que se ha dado de manera natural en el mundo. “Es algo relativamente nuevo, no es tan viejo, porque la especialización y subespecialización en la profesión es una tendencia que se ha dado en los últimos 40 años”.

El catedrático agrega que esa corriente supone la necesidad de que los especialistas de un área se integren con colegas expertos en otra, para dar una atención integral a los clientes.

Las opiniones

Jaime Trujillo Caicedo
Managing Partner de Baker & McKenzie en Colombia

“Si los nuevos socios realmente tienen la capacidad de generar trabajo nuevo, y de pensar y actuar estratégicamente, el efecto es muy positivo. De lo contrario, el nombramiento de nuevos socios simplemente diluirá las utilidades de la firma”.

Adriana Martínez Villegas
Presidente de Martínez Córdoba & Abogados Asociados

“Siempre y cuando la firma tenga un área de administración fuerte, la labor de los socios, orientada a dirigir el área de práctica a su cargo y la consecución de los clientes, no debería interferir para que esta sea más o menos organizada”.

Francisco Javier Gil Gómez
Socio de Enfoque Jurídico

“Es mejor tener más socios para consolidar equipos interdisciplinarios que respondan oportunamente a las necesidades de los clientes. En Medellín ha sido costumbre tener menos socios, pero en Enfoque Jurídico tenemos la política contraria”.

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