Reuters Miércoles, 23 de octubre de 2013

La venta de medicamentos de GlaxoSmithKline en China cayó 61%, golpeada por un escándalo de sobornos que afectó su capacidad de promocionar sus productos en el país. A nivel mundial, las ventas de GSK estuvieron planas en US$10.600 millones, generando ganancias por acción de 28,9 peniques, un 10% por encima del año anterior.

Los analistas habían pronosticado ventas por US$10.700 millones y ganancias por acción, que excluyen algunos ítems, de 27,2 peniques. El mayor fabricante de medicamentos de Gran Bretaña reiteró ayer que esperaba un crecimiento de sus ventas en el año de alrededor de un 1% en términos de moneda local, con las ganancias estructurales por acción creciendo entre un 3 y 4%.

La reputación de GSK en China fueron afectadas por acusaciones de la policía local en julio, de que habían transferido US$490 millones a agencias de viaje para facilitar sobornos a médicos y funcionarios. Personas allegadas a la industria y analistas esperaban que la investigación policial impactara significativamente en las ventas en los tres meses hasta septiembre.

Otras compañías farmacéuticas internaciones también están siendo investigadas, pero GSK ha sufrido el daño mayor por el escándalo y muchos doctores chinos han rechazado a sus representantes de ventas. En contraste, sus rivales suizas Roche y Novartis continuaron viendo un crecimiento sostenido en sus ventas de medicamentos.

Aunque China representó sólo un 3,6% de las ventas globales de GSK el año pasado, la compañía lo ve como una importante fuente de futuros ingresos y ha estado invirtiendo fuerte en el país.

Antes del escándalo, las ventas en ese país habían ítrepado un 14 % interanual hasta junio.