Agregue a sus temas de interés

Agregue a sus temas de interés Cerrar

El Colombiano Martes, 30 de septiembre de 2014

Atender en Colombia a un preso vale $14 millones al año y a un reinsertado, $5 millones. Otra diferencia: el expresidiario reincide más en el delito.

Para Alejandro Eder Garcés, director general de la Agencia Colombiana de Reintegración (ACR), los US$670 millones que el país ha invertido desde 2006 en la reintegración a la vida civil de exparamilitares y exguerrilleros arroja una positiva relación de costo beneficio. La entidad, dice, está preparada para asumir los retos que se deriven de las negociaciones de paz que se adelantan en La Habana, Cuba.

¿La ACR se está preparando desde ya para un eventual proceso de Desarme, Desmovilización y Reintegración de las Farc?
Nosotros recibimos todos los días personas desmovilizadas, en promedio cinco. Estamos acostumbrados a irnos ajustando a las necesidades de la política de desmovilización.

¿Cuáles son los beneficios monetarios, sociales y culturales que recibe una persona que participa en un proceso de reintegración de la ACR?
Lo primero que hay que entender es que el proceso de reintegración no es un premio. Es una oportunidad que la sociedad les da a las personas que dejan las armas para que se rehabiliten, estudien, vayan al sicólogo, pero sobre todo para que puedan estar en libertad y disfrutar de cosas tan normales para muchos colombianos, como estar con la familia y poder vivir en paz.

Cuando una persona está en el proceso de reintegración debe pasar por un proceso que dura en promedio seis años por cada individuo.
Durante ese tiempo reciben atención sicosocial, formación académica, formación para el trabajo, y deben también cumplir con requisitos de carácter social. Si las personas cumplen con su ruta de reintegración reciben un estipendio mensual, que es en promedio 320.000 pesos por persona. Ese estipendio lo reciben únicamente si cumplen con la ruta.

¿El modelo actual de reintegración sería el mismo que se aplicaría a los desmovilizados de las Farc?
No quiero especular sobre lo que podría pasar o no con un eventual proceso de reintegración, pero lo que es cierto y lo que no podemos perder de vista es que ya en Colombia tenemos 11 años desmovilizando y reintegrando personas que salen de los grupos armados ilegales, con bastante éxito, incluyendo alrededor de 17.000 personas que se han desmovilizado del grupo de las Farc, más todos los que se desmovilizan diariamente. Se ventilan cifras muy diversas sobre la cantidad de hombres que tienen las Farc Unos hablan de 6.500 combatientes, otros de 8.000.

¿Cuál es la cifra base que tiene la ACR para sus análisis?
Nosotros partimos de los conteos del Ministerio de Defensa y el último es de alrededor de 8.100 combatientes, más las estructuras de apoyo.

¿Cuánto ha invertido el gobierno y cuál es la relación costo/beneficio?
En los últimos años, desde el 2006, el proceso de reintegración ha costado alrededor de US$670 millones, de los cuales US$630 millones provienen del Tesoro Nacional.

El costo/beneficio es sustancial. El presupuesto anual del proceso de reintegración es de unos $150.000 millones, lo que da un per cápita anual por desmovilizado activo en el proceso de $5 millones. Y, según Ideas para la Paz, uno de los centros de pensamiento más respetados del país, el 76% de las personas que se han desmovilizado desde el 2003 permanecen en la legalidad.

Si a estas personas en lugar de meterlas en la reintegración las hubieran mandado a la cárcel, el costo per cápita de un preso está entre $12 millones y $14 millones por año y la tasa de reincidencia del sistema penitenciario, según un estudio del Congreso colombiano en 2004, es del 70 %. Es decir, por casi la tercera parte del costo de tener un preso en Colombia, estamos logrando unos resultados que son casi tres veces mejores.

LA REPÚBLICA +

Registrándose puede personalizar sus contenidos, administrar sus temas de interés, programar sus notificaciones y acceder a la portada en la versión digital.