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lunes, 11 de julio de 2016

Antes de entrar a analizar el reglamento, imaginémonos por un momento qué pasaría si varios jugadores del FC Barcelona deciden renunciar a la selección, como en efecto ocurrió con Lionel Messi, mientras que los del Real Madrid todos fuesen convocados a partidos de eliminatoria e imaginemos más, por ejemplo, que tres días después del último partido de selección se jugara un partido Real Madrid - Barcelona que define el título de liga española. 

Parte de los compromisos de los jugadores profesionales es acudir a las convocatorias de su selección, de lo contrario el balance competitivo podría ser alterado y las competencias, locales y por su puesto internacionales, se pueden ver afectadas. 

El anexo 1 del Reglamento Sobre el Estatuto y la Transferencia de Jugadores, redactado por Fifa indica la forma en que los jugadores son convocados a su selección, cuales son los tiempos y forma de acudir y qué ocurre si el club empleador no facilita la “liberación” del jugador, así como las consecuencias para la Asociación Nacional convocante, en el evento de un retorno tardío del jugador a su club. 

Dice claramente “Por regla general, todo jugador inscrito en un club se obliga a responder afirmativamente a la convocatoria para formar parte de uno de los equipos representativos de la asociación del país cuya nacionalidad ostenta.” Es decir, que de acuerdo con Fifa los jugadores deben acudir a la convocatoria y hasta el momento no he conocido la excepción a esta regla general.

Por otra parte este sistema obliga a los clubes a enviar a los jugadores convocados a tiempo, so pena de verse sometido a sanciones y multas; adicionalmente, el jugador convocado no enviado, no puede jugar con su equipo y perdería los partidos en los que jugó con el club estando convocado a la selección. En contraprestación, las asociaciones deben enviar lo más rápido a los jugadores convocados y de no hacerlo deben asumir  consecuencias deportivas y económicas.

Se concluye entonces que las renuncias de los jugadores, tomadas al calor de un penal errado o de una temprana eliminación no existen para Fifa, o al menos no son tomadas en cuenta. Ya ocurrió con Claude Makelele que en su momento renunció a participar con la selección francesa y debió presentarse en una convocatoria posterior.  

Existen varias circunstancias que hacen que para un jugador en pleno rendimiento no sea deseable acudir a una convocatoria; no sentirse nacional de determinado país por tener padres de otra nacionalidad, no tener motivación alguna de orden deportivo, o simplemente que no se le da la gana. El mayor problema, como en casi todos los reglamentos de Fifa, es que la voluntad del futbolista no es tomada en cuenta y nada se habla de aquellos jugadores que no desean ir a la selección. 

Debería ser un honor claro y  generalmente los jugadores desean jugar en su selección, sin embargo no hacerlo es un derecho, puede ser una situación que no está  pero debería reglamentarse o al menos preverse. Esperemos a ver qué ocurrirá el próximo semestre cuando las eliminatorias al mundial arranquen y Messi diga presente ¿en la banca?.