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sábado, 27 de julio de 2013

Los más de 3.000 empleos creados en el último trimestre por los confeccionistas del país, son una muestra exacta del compromiso del único sector que no ha dado indicios de desaceleración en la industria nacional. Las cerca de 220.000 familias que pertenecen a la industria de la moda y que ocupan más de 15% del sector total de la industria, según palabras del propio presidente Juan Manuel Santos, representan más de 12% del PIB nacional y solo han requerido un decreto para fortalecerse significativamente.

¿Qué está de moda?
 
El dinamismo de las políticas comerciales establecidas por el Gobierno Nacional, da una muestra de respaldo a la industria, fortalece los sectores de la economía y blinda a las familias que directa o indirectamente dependen de este comercio. Una vez implementado el decreto 074, el cual combate directamente el contrabando técnico y frena la entrada masiva de prendas a precios ridículos e irrisorios, los resultados empiezan a verse sustancialmente en términos de volumen. 
 
Y es que en el pasado mes de mayo, a pocos días de establecida aquella medida, las importaciones de textiles y confecciones ya se habían disminuido alrededor del 18% en valor total, bajando en volumen las importaciones de las confecciones en 57%, fortaleciendo sustancialmente las ventas de los productos terminados en el mercado nacional, generando un equilibrio comercial, la tecnificación industrial y formalización laboral.
 
Esta semana en el aniversario 25 de Colombiamoda, la Cámara Colombiana de la Confección y Afines, agremiación que reúne a los principales confeccionistas del país, dio un balance muy positivo de nuevas familias que dependen de este sector. 
 
Más de 3.000 familias ya hacen parte de esta formalización laboral emprendida a partir de este decreto, el cual, según ellos, promete generar algo más de 6.000 antes de finalizar el año.
 
Desde estas líneas semanalmente se ha expresado con vehemencia un malestar permanente con el sistema de salud, educación y seguridad en el país, pero para fortuna, algo está encaminado a generar un impacto trascendental y a sacar la cara por una nación que necesita justificar la teoría del “país más feliz del mundo” con acciones como las ejercidas con esta medida. 
 
¿Qué no está de moda?
 
Definitivamente el turbante entrometido, desdibujado y politiquero, así como la boina alcaldesca tuitera que aún sin empezar a trabajar pasa la mayor parte de su apretada agenda escandalosa, defendiéndose en una ciudad en donde lo único que hay que hacer, es trabajar.   Está pasado de moda también, incumplir las promesas a los deportistas nacionales que sacan la cara por el país, negociar con individuos que lo que menos quieren es negociar y ser flexibles con el sistema bancario que en definitiva solo le presta plata a quien no la necesita.