Sebastian Pinilla - jpinilla@larepublica.com.co Miércoles, 6 de junio de 2018

Incubadora Santander se opuso al registro marcario

La compañía de alimentos Quala S.A. solicitó el registro de marca ‘El Criollito’ ante la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC), sin embargo, Incubadora Santander S.A. presentó oposición diciendo que el nuevo signo era similar al que ya está registrado con la partícula ‘el criollo’.

Incubadora Santander argumentó que existe una semejanza con respecto a las marcas en cuestión, pues la palabra El Criollo se constituye como la marca del solicitante, está explícita en otras marcas también dentro de la clase 29. Dicho aspecto, crea confusión en el consumidor y lo lleva a asociar la marca con un origen empresarial distinto del verdadero.

Además, complementan diciendo que la marca ‘El criollito’, corresponde principalmente a una semejanza de carácter fonética y ortográfica. Pues se evidencia la igualdad fonética con respecto a todas las consonantes y vocales.

Quala S.A. en su defensa afirmó que el signo solicitado a registro se constituye en una nueva marca, derivada de la previamente registrada, El Criollito (Mixta), con certificado de registro 291926, con el ánimo de proteger la forma específica el logo.

Por lo tanto, Quala dice que la marca solicitada se encuentra conformada de la expresión El Criollito y está acompañada de un logo característico que es usado en la comercialización del producto. Por lo tanto, si se hizo cambios de la original “El Criollo”.

Edgar Iván León, profesor de jurisprudencia de la Universidad del Rosario afirmó que “en este caso específico, el opositor plantea un argumento que no tiene peso para la Superintendencia, por cuanto no existe realmente una confusión entre dos signos, sino que se acusa la utilización de la palabra criollo, adjetivo que no puede ser usado como marca exclusiva. La conformación del signo en este caso, junto con la utilización de colores representativos, le entrega elementos diferenciadores a la marca, lo que claramente se ajusta a lo dispuesto por las normas de propiedad intelectual de Colombia”.

Luego del estudio realizado por la Superintendencia de Industria y Comercio se encontró que la denominación Criollo hace referencia al campo, resultando poco probable que el consumidor sea inducido a engaño o error.

Finalmente, la SIC declaró infundada la oposición y otorgó el registro de ‘El Criollito’.