Abelardo De La Espriella destacó a la Rama Judicial como un muro contra la arbitrariedad
El mandatario defendió la independencia de los jueces y afirmó que las cortes fueron fundamentales para proteger la institucionalidad frente a los excesos del poder
26 de octubre de 2026
El presidente Abelardo de la Espriella destacó la labor de las altas cortes y de los juristas en la defensa del Estado de Derecho, durante la Gran Cumbre Internacional de la Justicia y Premios Excelencia en la Justicia, realizada en la Universidad Sergio Arboleda de Bogotá. En su intervención, aseguró que la Rama Judicial fue un contrapeso frente a los intentos del anterior gobierno de ampliar el poder y debilitar los límites institucionales.
“Nuestras Cortes, como ninguna otra institución, fueron las que defendieron el Estado de Derecho y la institucionalidad cuando pretendieron ser arrasadas por el régimen desastroso que, gracias a Dios, derrotamos en las urnas”, afirmó el mandatario.
Durante su discurso, De la Espriella advirtió que el uso del derecho también puede convertirse en una herramienta para ampliar las facultades del poder y reducir las garantías ciudadanas. Según explicó, la arbitrariedad no siempre se manifiesta de manera abierta, sino que puede presentarse mediante decretos, interpretaciones jurídicas y formalidades que aparentan estar ajustadas a la ley.
En ese sentido, resaltó la importancia de la formación jurídica para identificar cuándo el lenguaje del derecho comienza a utilizarse para justificar actuaciones contrarias a sus propios principios. También sostuvo que el Estado de Derecho depende de que existan límites al poder que no estén sujetos a la voluntad de quienes lo ejercen.
Independencia judicial y responsabilidad
El presidente defendió la independencia de los jueces como una condición indispensable para garantizar los derechos de los ciudadanos y evitar presiones políticas sobre las decisiones judiciales. “La administración de justicia existe para servir a la sociedad y precisamente por eso también necesita ser vigilada por ella. Soy defensor acérrimo de la independencia judicial. Sin jueces independientes, el Estado de Derecho simplemente desaparece”, señaló.
Sin embargo, aclaró que la independencia judicial no excluye la responsabilidad de los funcionarios ni el escrutinio ciudadano sobre el funcionamiento de la justicia. A su juicio, el equilibrio institucional exige evitar tanto el sometimiento de los jueces como la ausencia de controles sobre su actuación.
El ciudadano frente al poder
De la Espriella también se refirió al papel de los ciudadanos en la defensa de sus derechos y aseguró que el país no enfrenta una escasez de normas, sino el desafío de garantizar que estas se cumplan y protejan efectivamente a la población. “Siempre he considerado lo mismo como abogado y ahora como Presidente de la República: el ciudadano no tiene que arrodillarse ante el poder”, manifestó.
El mandatario agregó que las personas deben poder defenderse, exigir que sus opiniones sean escuchadas y acudir a la ley y a los jueces para reclamar la protección de sus derechos dentro del marco constitucional. Finalmente, sostuvo que preservar las garantías judiciales y fortalecer las instituciones es una responsabilidad compartida entre las autoridades, los profesionales del derecho y la ciudadanía.
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