Reuters Miércoles, 15 de agosto de 2012

El fundador de WikiLeaks, Julian Assange, no tiene manera de dejar su refugio en la embajada ecuatoriana en Londres sin ser arrestado, incluso si Quito le concede pronto un asilo, dijeron abogados.

El australiano ha estado en la embajada durante ocho semanas desde que perdió una batalla legal para evitar su extradición a Suecia, donde es requerido para ser juzgado por violación sexual.

Assange niega las acusaciones hechas por dos seguidoras de WikiLeaks. Teme que Suecia pueda enviarlo a Estados Unidos, donde las autoridades quieren castigarlo por publicar miles de cables diplomáticos secretos estadounidenses en WikiLeaks en el 2010, en un gran bochorno para Washington.

Se espera que el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, que simpatiza abiertamente con Assange, decida sobre el pedido de asilo esta semana. Sin embargo, su aprobación no le ofrecería protección legal en Gran Bretaña, donde la policía lo arrestará apenas tenga oportunidad.

“El tema del asilo es una maniobra de distracción discutible”, dijo el ex abogado del Gobierno británico Carl Gardner.Assange, quien también podría ser arrestado por violar su libertad bajo fianza, aún debería buscar una forma de salir del centro de Londres hacia Sudamérica sin pasar a través de territorio británico.