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Ripe miércoles, 1 de octubre de 2014

El hasta ahora socio director asume la presidencia ejecutiva de Garrigues, el despacho más grande de Europa continental. Antonio Garrigues Walker, tras cinco décadas en el cargo, se retira a los 80 años y ha sido designado presidente de honor de la firma.

El relevo generacional se ha consumado hace dos días cuando Antonio Garrigues Walker cumplió años, y se despidió de su condición de socio y de su cargo de presidente que ha ostentado 52 años, y en donde estuvo en una primera gran etapa al timón del barco y en una segunda ya en un papel más institucional que de gestión directa.

El relevo lo toma Fernando Vives, socio codirector de la firma desde 2010, y en solitario desde 2011. La sucesión natural. Vives, que era ya de facto el hombre fuerte del bufete, será ahora el presidente ejecutivo. Cuenta con más de veinticinco años de experiencia en el despacho (vino procedente de Andersen Legal, tras la fusión de 1997), ocho de los cuales como responsable del área de derecho mercantil. Aunque gestiona un bufete de más de 2.000 empleados, sigue siendo un importante abogado en ejercicio, presente en grandes operaciones. Las principales publicaciones y directorios jurídicos lo destacan como uno de los letrados más prestigiosos en sus sectores de especialización. La revista Forbes le ha elegido en 2014 como el abogado español más influyente. Compartirá las labores de representación de la firma con el exsocio codirector Ricardo Gómez, que ha sido reelegido cuatro años más como senior partner.

Presidente de honor
Aunque los estatutos vigentes establecían la edad de ochenta años para la desvinculación profesional total del despacho de Antonio Garrigues, la junta de socios -máximo órgano de deliberación y decisión de la firma- acordó otorgarle la presidencia de honor “como reconocimiento a su encomiable labor profesional y a su enorme contribución al desarrollo del despacho del que ha sido presidente desde 1962 y para preservar su estrecho vínculo con la institución, que abarca ya más de sesenta años”.

Además, Antonio Garrigues seguirá como presidente de la Fundación Garrigues. Fernando Vives explicó que “la aportación de Antonio Garrigues, tanto a nuestro despacho como al mundo jurídico, ha sido enorme. Su labor es única e insustituible. Todos los socios le agradecemos y reconocemos su generosidad, como quedó demostrado en la Junta, donde el acuerdo fue tomado por unanimidad”.

El nuevo presidente de honor de Garrigues agradeció a los socios este reconocimiento: “Este momento es consecuencia de una manera determinada de ver las cosas, de hablarlas durante mucho tiempo y de meditarlas con serenidad”.

Es el signo de los despachos institucionales, cuya continuidad debe garantizarse más allá de sus socios fundadores, dijo Antonio Garrigues, y añadió que: “la sucesión está garantizada con Fernando Vives y Ricardo Gómez, que han llevado a cabo una labor realmente excepcional en una época especialmente difícil. Yo, por mi parte, seguiré colaborando con el despacho”.

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