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Colprensa Viernes, 12 de septiembre de 2014

Si en las condiciones actuales, Colombia es un país próspero, que atrae la inversión y crece su economía, “imagínese lo que será cuando se firme la paz”. Con esas palabras el embajador de Chile en Colombia, Ricardo Navarrete, inició una entrevista con Colprensa, en la que se refirió a la oportunidad que tiene el país si llega a un acuerdo con las Farc, no sin antes advertir que el gran reto, una vez se firme el acuerdo, será “administrar esa nueva realidad” para el beneficio de todos.

Chile hace parte de los países amigos que acompañan el proceso de paz y, según el embajador, el gobierno de Michelle Bachelet está comprometido a acompañarlo tanto en esta etapa como en la consolidación.

¿Dónde está hoy el énfasis en las relaciones entre Colombia y Chile?
En los más diversos campos tenemos relaciones. Chile tiene hoy unas 160 empresas de las más importantes, especialmente en el área de servicios, que es donde está la principal inversión de Chile aquí. La última cifra, de junio de 2013, que es la más reciente, habla de un monto cercano a los US$17.000 millones y diría que es más cercana a los US$20.000 millones y creciendo. Y es que el empresariado chileno se atrevió a venir cuando Colombia era muy distinta. Hoy tienen seguridad, confianza, certeza. Diría que somos el principal país de América Latina invirtiendo en Colombia.

Si a eso se suma el fortalecimiento de las relaciones en la Alianza Pacífico…
Esta es una experiencia de integración muy importante. Hemos dado pasos muy significativos para el entendimiento de los cuatro países (Perú, Colombia, Chile y México) liberalizando hasta hoy 92% del comercio. Creo que la capacidad que tenemos los cuatro países de complementarnos es muy importante en lo que tiene que ver con movilidad de capitales, promoción de inversiones, resolver los problemas migratorios y otros. Si uno ve las cifras de los países de la Alianza del Pacífico, en todos los sentidos, pero fundamentalmente en el comercio y la economía, probablemente el país más deficitario es Colombia.

¿Qué quiere decir eso? ¿Qué el desafío que tiene Colombia para apoyarse en un mecanismo de integración como la Alianza del Pacífico es muy importante?
Uno de los retos grandes que tiene Colombia es la minería ilegal, que muchas veces está atada a grupos armados ilegales.

¿Cuáles son las lecciones que puede darle Chile a Colombia?
Ninguna. Le puedo contar más bien la experiencia nuestra. La minería hace parte de los recursos naturales del país y, por lo tanto, en la medida que se exploten adecuadamente estará presente el interés todos. Esto quiere decir que si bien es importante atraer la inversión privada es también fundamental establecer mecanismos de regulación que permitan que esa inversión tenga una garantía, que favorezca al que viene a invertir para que obtenga una ganancia, pero que también proteja los recursos del país.

En el caso de Chile, costó mucho entenderlo así, pero se consiguió. Por lo que me he podido enterar de lo que aquí ocurre, es que hay una desregularización muy amplia. Y, por lo tanto, una explotación minera informal. Un buen sector de la minería en Colombia no está dentro de los cánones de una institucionalidad reconocida, con controles y fiscalizaciones adecuadas, si no que hay mucha espontaneidad.

Ese es uno de los dilemas importantes, porque mucho de eso depende de un ambiente de paz.

¿Cómo se imagina una Colombia en paz?
Si a pesar de que en Colombia todavía hay un conflicto que tiene medio siglo, y en esas condiciones el país crece, y hay empresas extranjeras que invierten, y hay una situación de bienestar en sentido general, imaginemos lo que va a hacer Colombia sin conflicto, por lo menos desde el punto de vista de la formalidad de los acuerdos. Digo de la formalidad porque está claro que con la firma de los acuerdos de paz no se van a acabar los problemas.

En Chile, tenemos 24 años de democracia y ciertamente la experiencia de 17 años de dictadura militar no son equiparables a 50 años de conflicto de Colombia, pero todavía tenemos resabios de esa experiencia dolorosa. Entonces, creo que los colombianos tienen que estar preparados para entender que es un paso muy importante alcanzar los acuerdos de paz, que eso tiene una consecuencia extraordinaria desde el punto de vista de la confianza, de la estabilidad, de atracción de la inversión.

¿Cree que la apuesta de todos los colombianos, con movilizaciones sociales, debe estar en ese proceso?
Creo que todos los colombianos deben hacer una apuesta por eso. Pero las sociedades son diversas. No hay que asustarse porque hay gente que no entiende que hay una estrategia importante como la paz a la que hay que seguir apostándole. Lo que sí me parece clave es que se pueda respetar, porque esto es una democracia, la voluntad de las mayorías.

Antecedentes
El embajador explicó que Chile está hoy enfrentado a un proceso de reformas que son necesarias porque la Constitución del país Austral se hizo para la transición hacia la democracia y se quiere avanzar en el desarrollo y en cambios de fondo.

Por eso, agrega, la presidenta, Michelle Bachelet tiene tres ejes de reforma: la tributaria, que fue aprobada este miércoles, la educativa y la constitucional.

“En Chile, pese a las diferencias y contradicciones, hemos logrado llegar a los acuerdos necesarios para tener un país en crecimiento y desarrollo”, aseguró el funcionario.

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