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Colprensa martes, 14 de abril de 2015

La sentencia condenatoria, en primera instancia, fue proferida por el juzgado Tercero Penal del Circuito de Bucaramanga el pasado 25 de marzo, a petición de la Fiscalía Nacional Especializada contra la Corrupción, por el delito de contrato sin cumplimiento de requisitos legales a favor del Ministerio de Minas y Energía. 

La Fiscalía informó que los hechos investigados hace referencia a presuntas irregularidades en el contrato 054-02 del 16 de abril de 2002, celebrado entre la empresa Ecogás y la firma González Tascón & Ltda, cuyo objeto fue la adquisición de diez ‘Juntas de Bola’ que debían instalarse en el gasoducto de Centro Oriente, sector de Briceño, cuyo valor fue de $2.737 millones. 

Estas ‘Juntas de Bola’ son elementos que tenían como finalidad crear puntos de movilidad y rotación en las tuberías, que permiten la absorción de los desplazamientos (del terreno) ocasionados por los agentes externos, sin que cause daño en la estructura a la tubería. 

Denuncia de Vanguardia Liberal 

Las presuntas irregularidades en este contrato de la entonces Empresa Colombiana de Gas, Ecogás, fueron denunciadas en su momento por Vanguardia Liberal, tras una advertencia que hizo en su momento la Contraloría Delegada para el Sector de Minas y Energía, que en una auditoría a la entidad detectó hechos de presunta corrupción, desorganización y deficiencia administrativas. 

El informe advierte presuntas irregularidades en la adquisición de estos elementos para el mantenimiento de gasoducto que abastece a la capital del país y que nunca fueron utilizados. El 12 de abril de 2002, el presidente (e) de Ecogás, Juan Carlos Duarte, firmó la resolución urgente Nº 000076 para adquirir los elementos: ‘Juntas de Bola’ para el mantenimiento del gasoducto Centroriente, en el sector de Briceño. 

La adquisición de estos elementos costó $2.736 millones, mediante una contratación directa, ya que se trataba de una urgencia, por lo que el contrato se firmó el 16 de abril de 2002. 

Estos elementos, según la Contraloría, permanecieron abandonados en una bodega de Ecogás en Zipaquirá, ya que según el informe se presentó una “gestión antieconómica, ineficaz e ineficiente por cuanto no se instalaron por falta de estudios técnicos y de ingeniería de detalle y no existe constancia que se hayan utilizado en el ámbito mundial para labores de mantenimiento, por lo que técnicamente no se vislumbra alguna opción para su instalación”. 

Las ‘Juntas de Bola’ fueron adquiridas con el contratista González Tascón y Cia Ltda, que presentó una certificación de único exclusivo representante comercial de Hyspan Precision Products. Sin embargo, se denunció que un informe de Ecogás advierte que nunca se analizó la veracidad de tal documento. A esto se le suma que la Contraloría determinó que “el certificado de existencia y representación legal de esta firma no se encontraba vigente a la fecha de suscripción del contrato”. 

Pero el hecho que más llamó la atención para los organismos de control fue un manifiesto de aduana en el que se estipula que el costo de las diez ‘Juntas de Bola’ para el contratista fue presuntamente de $640 millones. 

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