Lunes, 3 de septiembre de 2012

Julian Assange pretende convertirse en el adalid mundial de la libertad de expresión y para ello cuenta con el apoyo de una serie de países en los que precisamente esa libertad está claramente comprometida.

Assange entró en la escena internacional después que entre abril y noviembre de 2010, su organización Wikileaks, hiciera públicos más de 250 mil cables confidenciales emitidos por representaciones diplomáticas y embajadas de Estados Unidos alrededor del mundo.

De esta manera, Assange se ha convertido en uno de los principales enemigos de Estados Unidos, después de Bradley Manning, el analista del ejército estadounidense, quien fue acusado de filtrar los documentos luego de esconderlos en un CD de Lady Gaga. En noviembre de 2010, un fiscal sueco expidió una orden de aprehensión contra el australiano por supuestos crímenes de tipo sexual. Por esta razón, Suecia envió una solicitud de arresto a la Interpol, que detuvo al fundador de Wikileaks el 7 de diciembre de 2010, por lo que pasó diez días tras las rejas hasta que fue liberado bajo fianza y desde entonces había permanecido bajo arresto domiciliario, apelando su extradición a Suecia ante la Corte Suprema Británica.

En julio, Assange contrató al jurista español Baltasar Garzón, para asesorarlo en su búsqueda de asilo político en Ecuador, abogado reconocido por haber ordenado el arresto del ex dictador militar chileno Augusto Pinochet en 1998. Después que en mayo de 2012, la Suprema Corte Británica rechazara la apelación de extradición, el 19 de junio, Assange se presentó en la embajada de Ecuador en Londres para solicitar la protección diplomática del Estado ecuatoriano, ante el temor de que las autoridades británicas, suecas o australianas lo entregaran a las autoridades de los Estados Unidos. Ecuador ya le otorgó asilo político a Julian Assange, pero no es claro  cómo el australiano será trasladado hacia aquel país, pues se requiere un salvoconducto para que quien lo lleve pueda transitar sin riesgo, pero el gobierno británico señaló que no lo otorgará. El problema para Assange, es que el llamado asilo político y diplomático, sólo está reconocido en el Sistema Interamericano, por la Convención de Caracas sobre Asilo Territorial de 1954, en cuyo artículo 12º prevé la salida del asilado de la legación del Estado asilante en la que se ha refugiado y que el Estado territorial, el Reino Unido en este caso, está obligado a dar el correspondiente salvoconducto. Este asilo, se ampara en el llamado caso Haya de la Torre, de la jurisprudencia internacional que permitió en 1950 la salida del país al político peruano Víctor Raúl Haya de la Torre que se había refugiado en la Embajada de Colombia en Lima. Lamentablemente, este mecanismo de protección no está presente en la Convención de Viena de Relaciones Diplomáticas de 1961, por lo que técnicamente no es parte del derecho internacional general. Sin embargo el Gobierno de Ecuador, asegura que “el derecho de asilo es un derecho humano fundamental, por tanto, pertenece al ius cogens, es decir, al sistema de normas imperativas de derecho reconocidas por la comunidad internacional en su conjunto, que no admiten acuerdo en contrario”.

En conclusión, Ecuador, un país de América Latina se erige como defensor de los derechos humanos de una persona australiana frente al accionar de dos países europeos, Gran Bretaña y Suecia, otorgándole asilo diplomático, que sólo está reconocido en el Sistema Interamericano, por la Convención de Caracas de 1954, sosteniendo que el asilo es un derecho humano fundamental.

Carlos Parra Sussan

Inv. Sergio Arboleda

carlos.parrad@usa.edu.co