Colprensa Martes, 28 de agosto de 2012

Algunos analistas coinciden en que las experiencias del pasado han generado un grado de escepticismo de los gobiernos, pero principalmente de la opinión pública.

La razón, según aseguró Humberto de la Calle Lombana, es porque las “Farc han fallado” y ante esta circunstancia el otro riesgo que surge es “la no consolidación de ese propósito”.

El analista Alejo Vargas es de la concepción de que el mayor riesgo es el escepticismo ciudadano, pero argumenta que las últimas encuestas demuestran que el país quiere la paz y la búsqueda de la misma, pero advierte que en todos los procesos de este tipo, a nivel mundial, “siempre hay un alto grado de incertidumbre”.

Legisladores
El presidente de la Cámara de Representantes, Augusto Posada, dijo que como legislador prefiere que la guerrilla de las Farc esté en el Congreso y no realizando actos de violencia en las montañas. Por su parte, el Polo Democrático, en cabeza de Clara López Obregón, hizo un llamado al presidente Santos para que incluya “a sectores contestatarios y de oposición”.

El segundo vicepresidente de la Cámara, Carlos Andrés Amaya, dijo que en su condición de ser el legislador más joven del Congreso, su generación “es consciente de la responsabilidad histórica que implica abordar la discusión de la paz”.

Incoder y Fedegán
Mientras la directora del Instituto Colombiano de Desarrollo Rural, Incoder, Miriam Villegas, afirma que los diálogos son favorables, el presidente de Fedegán, José Félix Lafaurie Rivera, dice que no ve las condiciones para que no ve las condiciones para que den. Villegas, agregó “los diálogos no son solo un desarme, tienen que ser para hablar y discutir los temas estructurales de este país y este comienza por la tierra, allí vamos a poder trabajar muy fuertemente de la mano con el gobierno en estos diálogos de paz”.

Lafourie, precisó “como presidente de Fedegán, soy el primero en aplaudir cualquier gestión que conduzca a una paz segura y duradera, porque el ganadero ha sido uno de los sectores que más ha sufrido el conflicto. Lo que no veo son las condiciones. No creo que Colombia hoy pueda dar un paso como el que se está proponiendo. Después de ocho años de un proceso de seguridad democrática que demostró que la única manera de derrotar la criminalidad es enfrentándola, con los instrumentos que tiene el Estado: fuerza pública, justicia, y desarrollo rural que hay que desplegar en las zonas donde la situación de orden público más aprieta. Y dio unos resultados que están a la vista”.

Lafaurie Rivera dijo que “la coyuntura no se presta para que realmente el Gobierno avance en un acuerdo de paz; porque el mandato que le dieron no era para hacer lo de Pastrana en su momento. La sociedad no entendería cómo un Gobierno puede sentarse con un grupo de terroristas ligado al narcotráfico”.

Corte
El presidente de la Corte Suprema de Justicia, magistrado Javier Zapata, señaló que se deben hacer el esfuerzo de buscar alternativas para que quienes hayan cometido delitos de lesa humanidad puedan ser objetos de los beneficios del eventual proceso de paz.

Esto porque actualmente los crímenes de lesa humanidad y los crímenes de guerra, por ser tipificados por el Derecho Penal Internacional, no pueden ser objeto de conciliación. “Pero la paz es tan alta y tan importante que ya dentro de una consideración política pues también tendría que superarse esa gran barrera porque de otra manera, de antemano, pues si eso fuera tan férreo y tan inflexible, sería infructuoso”, dijo Zapata en referencia al proceso.

El magistrado señaló que este tema sería uno de los principales a tratar ya que “para nadie es un secreto que las guerrillas colombianas han cometidos delitos de esa clase y por lo tanto, si hay realmente un verdadero propósito de paz, este es el momento para acudir a esta nueva oportunidad”. Señaló que tendría que ser un punto a considerar en las negociaciones la posibilidad que los integrantes de los grupos ilegales puedan hacer política.