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Natalia Arteaga - narteaga@larepublica.com.co Sábado, 17 de enero de 2015

Líder, como se llamaba la obra creada por el maestro Gabriel Antonio Calle Arango en la Avenida El Poblado, sobre el costado occidental del Centro Comercial San Diego de Medellín, tiene en una disputa legal a las directivas de la organización y al artista.

Partes que se reunirán mañana en el Centro de Conciliación de la Dirección Nacional de Derechos de Autor (Dnda) dirigida por Giancarlo Marcenaro para intentar conciliar por la desaparición del mural que duró siete años.

Lo que está solicitando el artista antioqueño y su abogado, el CEO de Esca Entertaiment, Juan Esteban Caro Cano, son $150 millones como indemnización por lo que ellos consideran un detrimento a los derechos de autor del afectado.

Dice Caro que “también se vulneró el derecho de integridad de la obra, ya que la única persona que puede autorizar una modificación o transformación del mural es su creador, que no fue consultado. El suceso es susceptible de acción penal y de acuerdo con el artículo 270 del Código podría causar penas que van desde cuatro a ocho años”.

La historia
En 2006 la Secretaria de Espacio Público requirió al Centro Comercial San Diego por haber fijado material publicitario que contaminaba visualmente el espacio público. De manera estratégica, la firma habría optado por contactar a Calle Arango, un reconocido muralista de la capital de la eterna primavera para que con su don, influenciado por Van Gogh (1853-1900), el holandés que lo ha inspirado en su carrera, le hiciera un regalo a la ciudad.

Una vez la empresa fundada por Rodrigo Mora Montoya, Sergio Londoño Uribe y Rodrigo Restrepo hizo entrega de pinturas y otros materiales necesarios para que el maestro dejara volar su imaginación, la petición fue clara, querían una obra que plasmara la tradición cultural y la pujanza de la ‘raza’ antioqueña.

Una vez emitidas las autorizaciones correspondientes por el municipio, se pintó un mural de 50 metros de largo por 5,85 metros de ancho. El artista que define su estilo entre lo figurativo y abstracto, utilizó una técnica conocida como espuma tejido, óleo, patina y acrílico.

En mayo del mismo año, el Centro Comercial entregó el regalo de ciudad.

Pasados seis años de darle color y diseño al sector en el que reposaba, el mural empezó a mostrar un deterioro natural por el paso del tiempo, las inclemencias del clima y la intemperie.

En 2013, otro conocido artista, Jaime Arango Uribe, recomendó hacerle una restauración al mural que para el momento era patrimonio cultural de Medellín. Pero explica Caro Cano que la idea fue declinada por la Junta Directiva de San Diego y para el segundo semestre del año, el regalo artístico de Calle fue removido por completo.

“Ellos sabían que el maestro iba a hacer las mejoras sin cobrar un solo peso y a pesar de eso la borraron”, aseguró el líder de Esca Entertaiment, empresa que se dedica a proteger los derechos de autor en la industria del entretenimiento.

Hace un año y medio se realizó en la Cámara de Comercio de Medellín una audiencia de conciliación que no rindió frutos y por eso, mañana estarán ante el máximo órgano de control en la materia, el Dnda. Si en esta oportunidad tampoco hay resultados concretos, demandarán según advirtió Caro.

Aunque LR consultó a las directivas de la ente dirigido por Marcenaro, la organización prefirió mantenerse al margen del caso por estar en medio de la disputa.

¿Priman los derechos de autor?
A la altura del pleito la pregunta es ¿qué debe primar, los derechos de autor del artista o el deseo de la propietario del Centro Comercial? Expertos explicaron al medio que la discusión es compleja y que en los extremos podía prevalecer cualquiera de la dos. Pero hay que tener en cuenta que el artista tiene unos derechos morales que fueron afectados, aunque la jurisprudencia colombiana aún no está muy avanzada en la materia.

Cuando hay intereses públicos lo más probable es que la obra desaparezca, pero indemnizando al afectado.

Para Hernán Ruiz, abogado experto en propiedad intelectual y socio de Hernán Ruiz Abogados, al artista se le afectó moralmente.

“Hay que tener en cuenta que aunque el muralista donó la obra, el cuerpo de la misma sigue siendo del autor. Por mantenerse sobre la muestra los derechos morales, debió respetarse. La Ley 23 de 1982, la Ley 44 de 1993 y la Decisión 351 de la Comunidad Andina de 1993 lo amparan, y pienso que San Diego debió haber solicitado autorización para deformar el mural”.

Casos similares
Otra situación parecida, en la que hubo molestia entre un artista y privados, la vivió Brayan de Lima Hincapié más conocido en la capital antioqueña como ‘Shamo’, un grafitero que se enfrentó a Scribe y Auteco por utilizar algunos de sus diseños sin previa autorización.

El año pasado, ‘Shamo’ logró una conciliación con la multinacional de cuadernos que utilizó en su colección Tribal, un grafiti de su obra Hostigue. La misma situación la afrontó el paisa meses después con Auteco, que utilizó en un ‘flayer’ para una de sus campañas publicitarias, su obra Grafitti Futuro. En este último también se logró una conciliación, que el artista pidió no revelar.

Antes de alterar un grafiti en la calle o en su casa, píenselo bien, porque podría enfrentarse a una demanda de los creadores.

Esca Entertainment
Es una compañía que se dedica a dar soluciones en materia de derechos de autor a los artistas, autores, compositores, realizadores, promotores, managers de la industria del entretenimiento.

Caro, quien dirige la organización, asegura que el pleito más frecuente que enfrentan en el gremio es el de la usurpación. En 2014 Esca Entertainment atendió cerca de 15 litigios relacionado con derechos de autor.

La diligencia para blindarse legalmente, le pueden costar a los interesados entre $1,3 millones y $6,5 millones, dependiendo del caso.

Las opiniones

Juan Esteban Caro Cano
CEO de Esca Entertaiment
“Se vulneró el derecho de integridad de la obra, ya que la única persona autorizada para autorizar una modificación o transformación del mural era su creador, que no fue consultado. El suceso es susceptible de acción penal, de acuerdo con el artículo 270 del Código Penal y puede causar cárcel”.

Hernán Ruiz
Socio de Hernán Ruiz Abogados
“Hay que tener en cuenta que aunque el muralista donó la obra, el cuerpo de la misma sigue siendo del autor y por mantenerse sobre la muestra los derechos morales, debió respetarse. La Ley 23 de 1982, la Ley 44 de 1993 y otras, lo amparan”.

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