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Juliana Ramírez Prado - jramirez@larepublica.com.co miércoles, 6 de mayo de 2015

Después de su salto a la Cámara de Representantes en 1990, fue en 1991 precandidato Liberal a la Alcaldía de Bogotá y quedó de tercero detrás de Jaime Castro y Antonio Galán, en una consulta pública.

En 1994 volvió a insistir con el mismo partido,  ganando la consulta, aunque la conexión emocional causada por la irreverencia de  Antanas Mockus se quedó con la mayoría de votos.

Lo único  que ha ganado a parte de encuestas o consultas internas ha sido en 1997 la administración de la capital cuando logró arrebatársela a Carlos Moreno de Caro bajo la frase  ‘Por la Bogotá que soñamos’.

Hoy, después  de  cuatro intentos fallidos (1991, 1994, 2007 y 2011), Peñalosa  quiere volver a quedar con el poder.  A parte de liderar la reciente encuesta de Ipsos  Napoleón Franco,  donde si las elecciones a la Alcaldía de Bogotá fueran mañana, 22% de los bogotanos votaría por él,  se destaca que en la encuesta de Datexco realizada en septiembre de 2011 también encabezó con 20,9% y en la de Gallup arrasó en  intención de voto con 34%. En los otros informes de años anteriores ha logrado ubicarse de segunda y tercera posición.

Con apoyo de firmas, Peñalosa quiere cautivar de nuevo. Está convencido de que “cada dos campañas gana una”. 

“Aspiro a cambiar esta ciudad sin esperanza. Yo me lanzó porque en todos los rincones me lo pedían y espero que como yo he aprendido en todos estos años, los ciudadanos también hayan aprendido lo desastroso que es elegir a una persona que ha generado  todas clase de ineficiencias y peleas ideológicas que nada tiene que ver con las preocupaciones gerenciales que necesitamos”, aseguró Peñalosa.

Al respecto, Margarita Batlle, Coordinadora de la línea de investigación de procesos políticos de la Facultad de Finanzas, Gobierno y Relaciones Internacionales  de la Universidad Externado, comentó que “ha logrado conservar una buena imagen durante todos esto años en cuanto a gestión y resultados, el problema es que aparece como un candidato que no se termina de jugar por nada, tibio ideológicamente, que en ocasiones es de la derecha o de otra corriente. Lo que lo pone mas como un candidato oportunista que lo único que quiere es volverse electo”.

Carlos Andrés Arias, experto en Comunicación Política  manifestó que “la imagen de Enrique Peñalosa a pesar de seguir recibiendo favorabilidad en las encuestas está desgastada por sus cinco intentos fallidos por ganar el favor popular. Pese ha que ha ganado poco sigue siendo un actor fundamental para la política y su presencia en el debate aporta ideas y posibles salidas a la crisis que vive Bogotá”.

Para Arias, su nueva oportunidad en 2015 estará mediada por los respaldos que ahora recibe de Cambio Radical, encarnado en dos de los líderes políticos más representativos de la ciudad: David Luna y Carlos Fernando Galán, el apoyo a la distancia de Germán Vargas Lleras y de sectores que aún lo reconocen como líder del difuso Partido Verde. Lo que se juega en las elecciones de Bogotá el próximo 25 de octubre va mucho más allá y para algunos analistas representan las primarias de las presidenciales y por esta razón las movidas y alianzas  políticas  serán definitivas.

César Caballero, gerente de Cifras & Conceptos, puntualizó que “Peñalosa tiene el abonado de que la gente ya lo conoce y tiene una votación importante, pero deberá ser capaz de reunir  más apoyo que el que tiene. Lastimosamente en las campañas anteriores no lo ha logrado y de hecho mucho del apoyo inicial lo termina perdiendo en los escrutinios”.

El esfuerzo de las firmas
El magistrado del Consejo Nacional Electoral (CNE) Felipe García Echeverry, aseguró que recolectar firmas en procura de un respaldo popular, de cara a una aspiración política, implica mayores esfuerzos del que hacen los partido políticos para avalar una candidatura oficial. “García Echeverri agregó que “los partidos políticos no tienen que tener una póliza de seguros para garantizar la seriedad de su candidatura, mientras que los grupos significativos de ciudadanos, sí tienen que aportar una, a tal punto que si el candidato no alcanza el umbral en la votación, no solamente se hace efectivo el valor de la póliza, sino pierden el derecho a la reposición”.

Las opiniones

Carlos Arias
Experto en comunicación política

“Peñalosa decide lanzarse por firmas porque su imagen está completamente desgastada por hacerlo por diferentes partidos políticos. Los tradicionales lo ven muy ideológico, pero no le apuestan. La gente cree que es brillante, pero los números no mienten”.

César Caballero
Gerente de Cifras & Conceptos

“Antes la gente tenía un alto desconocimiento de quién era Peñalosa, es decir, que lo negativo no era tan alto y cuando termina la alcaldía lo hace con una favorabilidad muy alta que le da para ser un candidato importante pero con un negativo muy alto”.

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