Colprensa Martes, 25 de septiembre de 2012

Un día antes que el presidente Juan Manuel Santos presente ante el pleno de las Naciones Unidas su propuesta de paz para con la guerrilla de las Farc, recibió este martes un nuevo espaldarazo a dicho proceso, el del ex primer ministro británico John Major.

“Tengo una idea de la difícil ruta que está iniciando. La paz de Irlanda del Norte, en procesos que inicié como primer ministro veinte años atrás, tiene muchas similitudes con lo que usted está tratando de lograr. No será una tarea fácil, pero bien vale la pena”, le señala a Santos en la comunicación escrita que le envió. Juan Manuel Santos además recibirá hoy el acompañamiento formal del Reino Unido a este propósito de paz cuando se reúna con el actual primer ministro, David Cameron, con quien tendrá una reunión precisamente en la sede de la ONU.

Santos este martes atendió en Nueva York varias reuniones, la principal la realizó a las tres de la tarde (hora local) cuando en compañía del primer ministro de Japón Yoshihiko Noda, firmó el inicio de la negociación del Tratado de Libre Comercio entre ambas naciones. También, una bilateral con su homólogo de Guatemala, Otto Pérez Molina, como también con el ex presidente de los Estados Unidos, Hill Clinton y con el inversionista George Soros.

Las agencias internacionales establecieron que un acuerdo de paz con las Farc no pondría fin al derramamiento de sangre en Colombia ya que algunos rebeldes no se acogerán al proceso y las bandas criminales financiadas por el narcotráfico seguirán enfrentando al Gobierno, dijo el martes un influyente centro de estudios.

Las conversaciones, que fueron anunciadas después de dos años de negociaciones secretas con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) y que son el primer intento en más de una década para poner fin a la confrontación, comenzarán en Noruega en octubre y luego se trasladarán a Cuba. “Los temores sobre las conversaciones de paz están tácticamente exagerados por sus oponentes. Pero los que promueven una solución política también es necesario que mantengan las expectativas bajo control”, dijo International Crisis Group con sede en Bruselas.