Expansión Viernes, 11 de octubre de 2013

Crear un entorno propicio para potenciar el emprendimiento en el que se implique a la Administración Pública es la propuesta del presidente de Garrigues Abogados para despertar la innovación.

Antonio Garrigues está convencido de que emprender en el sector público es posible. “Hay que educar a los ‘policy maker’ para que ayuden a los emprendedores y propicien la innovación. Pero para ello es necesario generar un cambio de cultura”. El presidente de Garrigues Abogados propone hacer una lista en cada país de méritos y déficit: “en el caso español, entre los últimos está la pereza innovativa que en general padece el sistema. No nos podemos comparar con los países anglosajones ni con cualquier otro”.

Añade que “contamos con otras virtudes, como la capacidad de improvisación, la comunicación, la convivencia o la adaptación. Sin embargo, no podemos presumir de mentalidad innovadora como valor básico, y sin innovación no hay futuro”. Por esta razón, considera fundamental hablar con claridad y franqueza, “y recordar a la Administración que también puede generar mentalidades innovadoras en cuanto supere ciertas restricciones que también afectan al sector privado”.

La segunda oportunidad
El miedo al fracaso y al riesgo son, en opinión de Garrigues, los grandes enemigos de la innovación, tanto en el ámbito público como en el privado. “En EE.UU., un joven que presente un currículo en el que no figura ningún fracaso despierta la sospecha”. En este sentido, destaca el papel que desempeña tener la opción de corregir. “Todas las leyes norteamericanas están basadas en buscar la segunda oportunidad. Un buen ejemplo es el caso de Kodak: superó el concurso de acreedores y está otra vez en marcha. Eso es porque el sistema jurídico favorece esa posibilidad. Es una buena experiencia en la que tenemos que basarnos”.

Para generar éste y otros cambios, cree que es necesario explicar que “innovar no es tan complicado y que, por supuesto, no es un milagro. Se trata de hacer algo distinto de lo que hasta ahora se estaba haciendo. Basta con analizar cómo se está llevando a cabo algo y cómo se podría hacer”. No poner trabas a ese espíritu es una de las claves, y para eso, es necesario eliminar el miedo al fracaso, “una especie de necedad absoluta que penaliza la sociedad latina. La envidia y la comparación es permanente, lo que nos limita mucho como pueblo. Estamos mejorando, pero aún queda mucho por hacer”.

Su recomendación para ir por el camino adecuado es fomentar un ‘benchmarking’ en el que participen distintos actores que analicen los éxitos de la Administración en materia de emprendimiento y que lo pongan en marcha. “Es necesario divulgar que hay experiencias positivas y demostrar que no hay nada imposible”.

Entorno emprendedor
Garrigues recuerda la importancia de generar un entorno que fomente el nacimiento de nuevas empresas: “La creación de ambientes idóneos es primordial para generar una nueva mentalidad en cualquier ámbito. Yo he propuesto construir garajes, habida cuenta de que muchas de las grandes empresas tuvieron ahí sus orígenes. Hay que establecer ese ambiente innovador en todas las áreas, incluso en un despacho de abogados como el nuestro”. Asimismo, considera imprescindible un cambio de actitud, “que debe partir de la adaptación”.

Garrigues es consciente de que el emprendedor tiene que enfrentarse a una realidad muy evidente: genera una actitud de rechazo. “En el mundo anglosajón, una persona que vale sube, igual que flota un corcho, de manera natural. En cambio en España, alguien que despunta debe superar el rechazo, se le juzga y se le pone en antecedentes sobre todo tipo de ruinas. Este es el tipo de mentalidad que hay que cambiar. Lo estamos haciendo, pero en nuestro país no podemos seguir un tempo tan lento”.

Y en este proceso de transformación, el jurista considera fundamental la participación de la Administración Pública: “El propio estamento político tiene que reconocer que lleva muchas décadas sin hacer un ejercicio de modernización y de adaptación. Por lo tanto, debe ser consciente de que su propio anquilosamiento también anquilosa al sector público en general. Ahí es donde tenemos que seguir trabajando”.

Garrigues apuesta por un cambio necesario en el que, insiste, “no partimos de cero. El propio sector público está generando una innovación interna muy significativa”.

Clase magistral a los políticos
El presidente del bufete Garrigues Abogados, fue el encargado de impartir la clase magistral con la que se inauguró el ‘Programa de Liderazgo Público en Emprendimiento e Innovación’, que ha lanzado esta semana Deusto Business School. Dirigido por Iñaki Ortega, director de Madrid Emprende, está destinado a alcaldes de grandes ciudades, consejeros de gobiernos autonómicos y parlamentarios, diputados y senadores. Este programa cuenta con el apoyo del Círculo de Empresarios y la Fundación Rafael del Pino. En el acto de presentación, Ortega señaló que, “España está inmersa en una revolución emprendedora en la que las administraciones públicas han de jugar un papel fundamental”.