El Economista Jueves, 18 de diciembre de 2014

La autoridad antimonopolio de Francia ha impuesto multas por cerca de US$1,2 billones a 13 fabricantes de bienes de consumo por colusión ilegal sobre los precios de productos para la higiene dentro de 2003 y 2006, incluyendo champús, pastas de dientes y detergentes. El cartel involucra, entre otras, a la estadounidense Colgate-Palmolive, Procter & Gamble y Sara Lee,a la firma anglo-holandesa Unilever y la británica Reckitt Benckiser.

Según informó la autoridad en un comunicado, las multas se encuentran entre las más importantes impuestas hasta la fecha por la institución y son consecuencia de la investigación iniciada tras la denuncia de SC Johnson, Colgate-Palmolive, y Henkel.

Las multas superan los US$665 millones impuestos en 2005 a empresas del sector de la telefonía móvil y los US$478 millones de los de la banca impuestos en 2010.

Entre los sancionados también figura el grupo cosmético L’Óreal, que recibió la mayor parte de la multa, cerca de US$235 millones, y que anunció en un comunicado su intención de recurrir la sanción.

Ocho de estas empresas, entre ellas Unilever, fueron sancionadas con otros US$429 millones de euros por hechos similares en el sector de los productos de limpieza del hogar. Unilever, que deberá pagar entre las dos multas US$215 millones de euros, consideró la sanción “desproporcionada e injustificada” y anunció también que apelará.

Competencia de estas compañías consideró que estas empresas coordinaron “sus políticas comerciales en la gran distribución y por haberse puesto de acuerdo en la subida de precios”.

Esa actuación concertada tuvo un impacto claro en los precios de los productos que se tradujo en el consumidor, indicaron.

SC Johnson, Colgate-Palmolive y Henkel no deberán pagar multa o la verán fuertemente reducida porque denunciaron los hechos ante la Autoridad de la Competencia.

El sector ya fue objeto de una dura sanción por concertación de precios hace tres años cuando Competencia les impuso una multa de US$457 millones por haberse puesto de acuerdo en los precios de los detergentes.

Las empresas de los sectores de la limpieza y de la higiene/belleza fueron condenadas por haber coordinado “sus políticas comerciales con la gran distribución y en particular por haberse concertado sobre los aumentos de precios”, indicó el jueves Bruno Laserre, presidente de la Autoridad de la Competencia y agrego que “no cabe duda de que estos acuerdos tuvieron un impacto” en el nivel de los precios en los comercios y por lo tanto “sobre los consumidores”, aunque el perjuicio no pudo ser precisado con exactitud. Todas las empresas condenadas tienen un mes para apelar las sanciones.