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Paulo Andrés Durán G. - pduran@larepublica.com.co viernes, 13 de mayo de 2016

La decisión se da tras intensas discusiones en Cuba y del debate que abrió la Corte Constitucional sobre cuál debería ser la forma de proteger lo acordado.

En la lectura de lo acordado, Humberto de la Calle, el jefe negociador del Gobierno, manifestó que el Acuerdo Final, una vez se firme y entre en vigor tendrá categoría de Acuerdo Especial en los términos del artículo 3 Común a los Convenios de Ginebra. “Esto quiere decir que tanto el Gobierno como las Farc comparten una idea crucial: la mejor forma de garantizar la vigencia de los Derechos Humanos e impedir nuevas violaciones a causa del conflicto interno es poner fin al mismo. Lo que buscamos en La Habana es terminar la guerra”, dijo de la Calle.

Para Walter Arévalo, experto en derecho internacional y politólogo de la Universidad del Rosario, el Acuerdo Especial es una figura del derecho internacional humanitario para el cumplimiento de normas que permite establecer treguas, desarmes, desminados, por lo tanto, “es una figura mucho más indicada para mecanismos de desescalamiento de la guerra que como instrumento de justicia transicional”, manifestó Arévalo.

Conforme con De la Calle, el Acuerdo Final ocupará un un lugar privilegiado en el marco constitucional pues ingresará al llamado Bloque de Constitucionalidad en sentido estricto y con carácter transitorio. “Es decir, servirá como parámetro de constitucionalidad para el desarrollo y la interpretación de las normas de implementación de los acuerdos”, dijo el jefe negociador.

De acuerdo con, Carlos Arévalo, profesor de la maestría en Derecho Internacional de la Universidad de la Sabana, esto que se ve como una gran propuesta para que no toque los Acuerdos dándole un estatus más amplio a las Farc, “en realidad es un arma de doble filo, que puede generar un perjuicio muy grave para el proceso, porque puede poner a jugar a las Farc en un escenario internacional”, manifestó Arévalo.

Para facilitar la implementación de lo acordado, se modificará la ponencia del proyecto de Acto Legislativo para la paz. El objetivo es abrirle camino en la constitución colombiana en lo que pacte en La Habana.

Además, el documento final que salga de las negociaciones se va a tramitar en el Congreso de la República como una ley ordinaria. Con esto, el proyecto que se presente a los congresistas se debatirá en comisiones conjuntas y habrá dos debates más en la plenaria de la Cámara y el Senado.

Las opiniones

Walter Arévalo
P
olitólogo de la Universidad del Rosario
“El Acuerdo Especial no es la figura indicada para blindar jurídicamente lo pactado en La Habana, pues es una figura internacional que se utiliza más para el desescalamiento de la guerra”.

Carlos Arévalo
Profesor de derecho internacional Universidad de la S
abana
“Lo acordado en realidad, es un arma de doble filo, que puede generar un perjuicio muy grave para el proceso, porque puede poner a jugar a la guerrilla de las Farc en un escenario internacional”.

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